Arxiu de la categoria: fisica

XXX Conferència Catalana per un Futur sense Nuclears i Energèticament Sostenible

Amb motiu del 30 aniversari del desastre de Txernobyl El grup de Cientifics i Tècnics per un futur no Nuclear de Barcelona va convidar a Valentina Smolnikova per repassar la situació actual de la zona afectada. Amb el titol “30 anys vivint a txernòbil” tingué lloc al museu marítim de Barcelona amb la traducció d’ Elena petrova

el triptic sencer 30ccfsn triptic  i el video de la xerrada

 

Anuncis

Clark R. Chapman. Astrofisic: Caiguda de Meteorits

Tengo 57 años: en astrofísica los años son una minucia. Nací en Palo Alto y mi padre en Sevilla: mi abuelo era hispanista. Estudié en Harvard y el MIT. Fui miembro del equipo que envió una nave al asteroide Eros y he participado en las misiones Galileo y Mercurio. Ahora controlo el riesgo de que algún meteoroide impacte en la Tierra

– En España hace unos años caían trozos de hielo del cielo.

– Porque los aviones vaciaban sus váteres en pleno vuelo.

– ¿Existe algún otro riesgo de que el cielo caiga sobre nuestras cabezas?

– Ínfimo de que suceda durante su vida; pero no es improbable que un meteorito acabe con la especie humana, del mismo modo que otros meteoritos acabaron con otras especies en la historia de la vida sobre la Tierra.

– ¿Cuándo?

– Hace 65 millones de años cayó un meteorito que liquidó a los dinosaurios y al 70 por ciento de todas las especies.

– ¿Podría volver a pasar?

– La gente tiene demasiado miedo de todo: terrorismo, virus malignos, bombas atómicas… No quiero darles otro motivo.

– ¿Un meteoroide como el que acabó con los dinosaurios podría ser hoy detectado?

– Lo sería muy probablemente.

– ¿Y nos pondríamos de acuerdo entre todos los humanos para desviarlo?

– Es uno de los objetivos de mi trabajo en el Southwest Research Institute: un plan de emergencia para la especie ante la caída de un meteorito. Gastamos dinero en cosas menos necesarias, pero añadiré que afrontamos otros riesgos más inminentes y evidentes.

– ¿Tenemos medios hoy para desviar un meteoroide que se nos aproxime?

– No está claro. Tal vez uno pequeño como Apofis podríamos destruirlo…

– ¿Apofis nos amenaza?

– Fue descubierto en junio del 2004 y sí, hay muchas probabilidades de que choque con la Tierra en el 2036. Ojalá entonces tengamos tecnología para poder desviarlo.

– ¿Usted nos lo tiene controlado?

– El 13 de abril del 2029, Apofis pasará a 36.350 kilómetros de la Tierra, tan cerca que cruzará el anillo de satélites geosincrónicos en órbita y será visible para cualquiera como un punto móvil parecido a una estrella.

– ¿Es muy gordo Apofis?

– Mide 300 metros de diámetro, pero tiene un poder de impacto cuatro veces el de la erupción del Krakatoa. Pasará por una ventana imaginaria que hemos calculado y que tendrá el tamaño de un edificio de 15 plantas.

– ¿Y luego?

– Volverá al espacio y orbitará alrededor del Sol para volver a entrar por esa misma ventana calculada y tal vez impactar con la Tierra el 13 de abril del 2036.

– ¿De qué depende?

– De si realmente atraviesa ese agujero en el espacio que hemos calculado: si lo hace con precisión en el 2029, impactará contra nosotros en el 2036. Si, por el contrario, se desvía, cuando vuelva a atravesar ese agujero teórico siete años después, la Tierra ya no estará allí y no impactará en ella.

– A ver si estamos para verlo.

– Ahora bien, si nos cae un meteorito como el que acabó con los dinosaurios, que causó un cráter de 10 kilómetros de diámetro, entonces no hay tecnología que lo detenga.

– ¿Guerra de las galaxias? ¿Misiles?

– No servirían. Aunque no fuera un meteorito muy grande, sólo con 10 kilómetros de diámetro, en comparación con la Tierra, impactaría a 30 kilómetros por segundo y la explosión liberaría cien millones de megatones.

– Al menos no sufriríamos.

– No nos enteraríamos.

– ¿Hay muchos Apofis acercándose?

– Existen alrededor de 1.100 asteroides mayores de un kilómetro de diámetro que se nos acercan. Hemos localizado y visualizado un 75% de ellos y hemos estudiado su trayectoria: que sepamos, ninguno va a impactar en la Tierra en los próximos cien años.

– Yo ya creía que me libraba de la hipoteca.

– Espere: aún nos queda un 25 por ciento de meteoroides por detectar y controlar, y tampoco sabemos qué pasará después…

– Ya se apañarán: seguro que espabilan.

– Y luego está el grupito que tal vez impacte contra nosotros, como Apofis, que volverá a tener otra oportunidad en el año 45.000.

– Ese Apofis es un pesado.

– No es el más pesado. Está Eros, que también se nos acerca y tiene 20 kilómetros de diámetro: es enorme, mucho mayor que el que acabó con los dinosaurios.

– Parece que sabe mucho de él.

– Hace ocho años trabajé para la NASA porque enviamos una nave que orbitó alrededor de Eros durante un año y al final se posó sobre su superficie: erotizó. Lo hicimos erotizar (como aterrizar pero en Eros), porque hubo una avería en los instrumentos y tratamos de que funcionara sobre suelo erótico.

– ¿Y qué pasó con la nave erótica?

– Todavía está allí. Hizo su trabajo. Tenemos excelentes fotografías.

– ¿De qué están hechos los meteoritos?

– ¿Ve este anillo?

– ¿Está hecho de metal de meteorito?

– Sí. Un día me olvidé de quitármelo durante un análisis clínico y los aparatos se volvieron locos. Concentra la energía del universo: este metal proviene de un asteroide totalmente metálico de níquel y aloide.

– Y los demás meteoritos, ¿de qué son?

– Nada exótico. El universo está compuesto de los mismos elementos que la Tierra, pero en cada asteroide se encuentran en distintas proporciones. No espere encontrar criptonita ni nada por el estilo.

– ¿Usted ha acertado alguna vez dónde iba a caer un meteorito?

– La respuesta es que no, pero cada vez tenemos telescopios más potentes y en los próximos años podremos visualizar cien veces más asteroides que ahora. Piense que no teníamos ni idea de casi todo lo que le estoy diciendo cuando yo empecé a estudiar. Y no soy tan viejo.

Publicat a la Vanguardia 11-08-2007

Lawrence Krauss. Aquest Univers és insensat

Lawrence Krauss. Tengo 53 años. Nací en Nueva York, crecí en Canadá y vivo en Ohio. Soy doctor en Física por el Massachusetts Institut of Technology, cosmólogo y astrónomo. Tengo una hija de 23 años. ¿Política? Soy un liberal racionalista y uso el método científico. ¿Dios? No uso ese concepto

¿Qué pasó hace 14.000 millones de años?
Fue hace 13.700 millones de años: comenzó el universo conocido.
Esto que tenemos. ¿De qué está hecho?
De nada.

¿Eh?
Un 70% es energía oscura. Otro 29% es materia oscura. Y el 1% restante son las estrellas, los cometas, los planetas, nosotros…

¿Lo que veo es sólo un 1% del universo?
Sí. ¡En qué consiste ese vacío del 99% es el gran enigma que investiga la ciencia!

Llámenle Gran Vacío o Dios, y fuera.
Un científico investiga. O es otra cosa.

Si mantuviese una charla con el Papa, ¿qué le preguntaría?
“Siendo usted un hombre culto, racional e inteligente, ¿cómo consigue encajar sus conocimientos en sus dogmas?”.

¿Intentaría convencerle de algo?
Me ofrecí, en una carta abierta, a explicarle todo lo que quisiera saber del universo.

¿Y qué es lo último que ha sabido?
Lo mucho que pesa el vacío, lleno de energía oscura. Que, en vez de atraer, repele.

¿Qué quiere decir?
Que acelera la expansión del universo.

¿Por dónde y hasta cuándo?
Se expande por todas partes y por siempre.

¿No se ralentizará la expansión?
Un universo sensato se detendría, pero…

¿Vivimos en un universo insensato?
¡Absolutamente insensato!

Si sigue así, ¿desaparecerá todo?
Pues sí, parece que todo seguirá separándose… hasta quedar un vacío negro y frío.

Y antes del big bang, ¿qué hubo?
El tiempo, como las tres dimensiones del espacio, comienza en el big bang.Pero busco trazas de extrauniversos: puede haber más dimensiones de las observables, un número infinito de universos plegados entre estas cuatro dimensiones, aún inobservables…

Suena a ciencia ficción.
La ficción se esfuerza…, pero la ciencia siempre se las apaña para ser más interesante que la ficción. La ciencia supera a Star Trek.

¿En qué, por ejemplo?
Hoy hablamos con computadores, hay máquinas que leen el estado de salud de nuestros órganos internos, nos comunicamos por teléfonos móviles… ¡Son cosas que antes hacían sólo los amigos del doctor Spock!

Ha resultado ser una serie realista.
No en una cosa: disponen de un cuartito para recrear holográficamente la realidad que deseen, ¡y no veo que lo usen para el sexo!

¿Qué experimento científico le gustaría realizar pero aún resulta inviable?

Tomar una nave espacial y darme una buena vuelta por las galaxias. O construir cerca de casa un acelerador de partículas, un gran colisionador de hadrones como el que hay ahora entre Francia y Suiza bajo tierra.

¿Para qué sirve eso?

Para analizar la naturaleza de la materia en su menor escala posible y asistir así a las fuerzas básicas del universo: ¡para recrear las condiciones iniciales del big bang!

¿Qué es lo último que hemos averiguado del big bang?

Estamos sabiendo qué pasó en el primer segundo, pero el trabajo consiste en intentar descubrir qué pasó en la primera milmillonésima de segundo. No lo sabemos todavía.

¿Por qué le interesa saberlo?

Bueno, es por saber de dónde venimos.

La siguiente pregunta que deberá formular será por qué hubo big bang.

Por ahora me interesa más discernir si coexisten muchos big bang,quizá infinitos, un multiverso…

Si me dice que el universo está hecho de nada, ¿de qué estoy hecho yo?

De átomos salidos de una estrella. Su ojo derecho puede incluir átomos salidos de una estrella distinta de los del ojo izquierdo.

Al final, salidos todos del big bang.

También puedo decir que está usted hecho de vacío: las distancias entre cada partícula de un mismo átomo son tan enormes a su escala…, que bien puedo decir que son espacios de vacío. ¡La materia es vacío!

¿Alcanzaremos una bella ecuación que sintetice todas las fuerzas del universo?
¿Para imprimirla y lucirla en una camiseta, quiere decir? Pues quizá será una camiseta en once dimensiones…

¡Me pido una!

Reservada. Pero no espere que se la sirva enseguida, eh…

¿Cómo se metió usted en este oficio?

De niño me gustaba leer libros de ciencia… y quise ser científico. Hoy escribo libros de divulgación científica para devolver algo de lo que recibí.

Y contagiar el gusto por la ciencia.

Es una pasión que comparto con amigos como Stephen Hawking.

¿Son muy amigos?

Sí. Hace poco organicé una estancia en una lujosa villa en una isla caribeña con un grupo de científicos, entre ellos Stephen Hawking, financiados por un millonario norteamericano. Stephen nunca había estado bajo el agua, y yo le organicé la experiencia.

¿Cómo lo hizo?

Alquilamos un submarino pequeño, para los treinta científicos. Yo, afuera, iba buceando delante, guiándoles por aquellos fondos bellísimos. ¡Cómo disfrutó Stephen Hawking…! Lo próximo será embutirle en un traje de buceo y bucear juntos.

Será como flotar juntos por el cosmos.
A falta de nave espacial, buceo.
‘Trekkie’

Tiene la sonrisa fácil y es de los que cierran los ojos ante algunas preguntas, para ver mejor. De hecho, su trabajo consiste en hacer preguntas al cosmos y buscar respuestas con el raciocinio más que con la vista. Para conocer sus investigaciones le ha convocado el CCCB, donde me explican que Krauss está considerado uno de los cinco mejores físicos de mundo, junto con Hawking, del que me enseña unas fotos compartiendo acuáticos ocios en el Caribe. Es uno de los científicos más populares de Estados Unidos y autor de La física en ´Star Trek´- es un trekkie,un fan de la famosa serie- y de la galardonada Historia de un átomo: una odisea desde el ´big bang´ hasta la vida en la Tierra.

Publicat a La Vanguardia el 26-06-2008

en Vasily Nesterenko ha mort

25 agost 2008
mail from @belrad..
Subject: Urgent Bad News

Dear my friends and our partners!
I have the most bad news during last time!
Today morning I had known that the Professor Vasilij Nesterenko has died.
I dont know if his family informed you. Tomorrow I will say him last hello and could take your kind words too.
We all grieve about him!!!
I suppose that we all could join efforts and continue our common good intention!
We are together.

Fragmento de Reportaje publicado en el suplemento de Historia del periódico Heraldo de Aragón el 18 de octubre de 2007.

Anna Zorina dice: “Cuando ocurrió el accidente de Chernóbil, trajeron a casa unas cartulinas con indicadores. Antes de comer nada, tenías que hacer la prueba. Si el indicador se ponía verde, no había problema. Pero si se ponía rojo, tenía radiactividad y había que tirarlo”. ¿Adónde se tira una manzana radiactiva? ¿Al cubo de la basura? Anna Zorina no lo sabe, era muy pequeña entonces. Vive en Minsk, la capital de Bielorrusia, y es amiga del escritor Alexander Kaletski. Hace unas semanas vino a España con su hermana Olga. Acompañaban a un grupo de niños contaminados de los alrededores de la central de Chernóbil.

“Una de las familias receptoras tenía asignada una niña de 12 años”, cuenta Olga Zorina. “Le habían comprado ropa de la que pensaron que sería su talla natural. Pero cuando se la probaron vieron que era demasiado grande. Así que volvieron a la tienda: la ropa que de verdad le valía era para niñas de 8 años. En dos meses de sol, mar, comida limpia y entorno saludable ha ganado tallas y ya se pone la ropa que le compraron al principio. La de una niña normal de 12 años.” Olga Zorina añade: “En Francia los acogen tres semanas y la radiación interna les baja un 25%. Pero en España, que es el país que más niños acoge, junto con Japón, y donde suelen estar dos meses, la radiación de los niños disminuye un 62%”. Durante el invierno la niña no se enfriará. Y se lo agradecerá por carta a la familia que la acogió un verano. Les mandará fotos de sus padres, en su casa de campo. Con su gato. Al final, les escribirá: “Aquí, en Mozyr, en Braguine, en Zhlobin, en Viatka, en Svetlogorsk, en Motnevichi, en Nisimkovichi o en Dubovy Log, que es el pueblo oficialmente más contaminado de Bielorrusia, todos quieren conoceros. Sois nuestros amigos. Podemos vernos en Minsk, así no tenéis que venir hasta estos campos podridos. Mis padres quieren daros las gracias. Quieren abrazaros”.

Al profesor Vasili Nesterenko lo llamaron a Chenóbil el 29 de abril de 1986, tres días después de que se produjera el accidente. Era el jefe de un proyecto militar soviético de naturaleza nuclear. El académico Valeri Legassov, que fue quien dio la versión oficial del accidente en Viena, cuatro meses más tarde, no sabía cómo apagar el incendio y los isótopos se escapaban al aire, formando una nube radiactiva que acabó recorriendo el planeta. “Profesor Nesterenko, necesitamos su ayuda”, le dijo Legassov. “Lo recogerán en un helicóptero, en tres horas y media estará con nosotros.” Y es que en el gorkom de Pripiat, la sede del partido, donde se instaló el gabinete de crisis, acababan de hacer un hallazgo espeluznante. Según los cálculos de los físicos, había entre un 5 y un 10% de probabilidades de que alrededor del 10 de mayo se produjera una explosión nuclear. Así lo declaró Vasili Nesterenko en el Centro Georges Pompidou de París.

“Toda Europa se hubiera convertido en territorio inhabitable.” La explosión hubiera sido equivalente a 40 bombas atómicas como las de Hiroshima y Nagasaki juntas. Nesterenko evitó que eso ocurriera. Después dejó el ejército, el proyecto Pamir y todo lo demás. Desde hace dos años, la joven Olga Zorina es la asesora jurídica del BELRAD, instituto independiente para la protección radiológica que dirige el profesor Nesterenko. Y trabajan juntos, en despachos contiguos. Olga Zorina dice: “La misión de BELRAD, de Minsk, es informar a la gente de lo que puede comer, de cómo debe cocinar los alimentos, de cómo vivir con la radiactividad. Enseñamos a los maestros a que propaguen hábitos saludables. Las hortalizas deben ponerse en agua con sal durante un día. No deben comer setas. Les decimos de dónde pueden beber agua. Medimos las radiaciones humanas con un espectómetros y les damos Vitapect, un complejo vitamínico a base de la pectina de la manzana. Eso es lo que hacemos, prevención y trabajo científico”. Olga Zorina insiste: “Científico”. Los resultados, en este ejemplo: durante diciembre de 2005 y enero de 2006, se tomaron mediciones a 51 niños y 15 adultos en la ciudad de Belyayevka y se observó que con la pectina la radiactividad interna se redujo un 26,4%. Y así en cada pueblo al que van. Que son muchos. Los informes trimestrales del BELRAD son concluyentes y demuestran que la pectina es eficaz. Pero las autoridades no quieren reconocer el problema, porque entonces tienen que ocuparse de solucionarlo. “Vuelvan, vuelvan a sus casas”, decían, “todo está limpio, no hagan caso a Nesterenko, que solo quiere asustarlos.”

“No pasa nada”

Y algunos vuelven. Se preguntan por qué iban a engañarles. “No pasa nada”, les decían aquellos días de abril de 1986 a los habitantes de Pripiat, la ciudad donde vivían los empleados, cuando veían salir humo de la central. El cielo estaba lleno de helicópteros, los militares andaban con máscaras por las calles. “No pasa nada, sigan con sus asuntos, disfruten de la primavera”. Y luego tardaron tres días en evacuarlos, durante los que la población estuvo respirando cantidades ingentes de partículas radiactivas. Ocurrió un fin de semana de finales de abril, hacía buen tiempo, la gente celebraba meriendas en el campo. “¿Por qué iban a engañarnos?”

A los que vuelven les llaman “Samosiol”, una palabra que nombra a aquellos que no tienen a dónde ir. Olga Zorina dice que también significa “eres burro”. Algo así como una frase hecha: no tienes nada. No tienes tierras. No tienes casa. No tienes quien te cuide. Solo tienes radiactividad. Dicen que, en según qué condiciones de luz, se puede ver un reflejo de color violeta sobre la hierba. Que a las ancianas se les llena el pecho de leche. Que desaparecen las abejas. Que a las gallinas se les pone la cresta negra de la raciación. Pero aun así vuelven.

Biocombustibles: la segona generació

Els biocombustibles tradicionals, com l’oli de colza i l’etanol, són ecològicament problemàtics i amenacen les fonts d’aliments. Ara una empresa d’Alemanya en té la solució: un combustible avançat, fet de fusta i unes altres biomasses no alimentàries.

Les instal·lacions de l’empresa són bastant petites. I, fins i tot si el negoci rutllava bé, la producció continuaria essent prou modesta –només 13.500 tones mètriques de combustible dièsel cada any, comparades amb el consum anual d’Alemanya, que és de 30 milions de tones. Així i tot, aquesta petita refineria al poble de Freiberg, a l’antiga Alemanya oriental, ha aconseguit d’atraure un considerable nombre de visitants preeminents, incloent-hi els presidents i els principals investigadors de Mercedes Benz i Volkswagen.

I no seran els únics que assistiran a la inauguració solemne de les instal·lacions dijous vinent: també hi haurà els principals gestors de Shell, a més de la cancellera Angela Merkel. Fet i fet, el petit complex de sitges de ciment, cambres de combustió i catalitzadors propietat de Choren Industries s’ha convertit en un lloc de pelegrinatge obligat. L’única en el seu gènere al món, la instal·lació és dissenyada per transformar fusta en combustible per a automòbils –i representa, per tant, un pas decisiu cap als anomenats biocombustibles de segona generació.

Durant les darreres setmanes, el suport als biocombustibles convencionals, com ara l’oli de colza i l’etanol, ha minvat dràsticament, per què molts dubten si realment signifiquen cap avantatge. Promoure aquests biocombustibles de primera generació amb incentius fiscals i mescles obligatòries ha demostrat ser un enfocament erroni. Ara, el nyap era perfectament predecible.

Esmenar els errors de la primera generació. Els nivells de producció dels combustibles obtinguts a partir de cereals i tubercles són simplement massa baixos. Els avantatges ambientals han estat limitats, i potser fins i tot aquests biocombustibles farien més mal que bé. A més, el biocombustible no escau gens bé a molts motors. Tot això se sabia, i en gran mesura s’ha ignorat, durant anys.

Choren Industries ara vol marcar l’alba d’una nova era. La planta a Freiberg usa biomassa no alimentària, en comptes de conreus tradicionals, i és la primera d’aquesta mena que travessa el llindar entre la recerca teòrica i la producció industrial. Aquesta refineria avançada fou dissenyada per a obtenir proves que els nous combustibles són factibles –i poden ser produïts a escala molt més gran.

Així, en comptes de remolatxes sucreres i colza, la nova planta processa fusta com a matèria primera. Si no hi ha més remei, també pot usar palla. L’ús d’aquests materials millora significativament el rendiment de les àrees cultivades. Segons estimacions facilitades per l’Agència de Recursos Renovables (FNR) de la República Federal d’Alemanya, els resultats anuals de l’energia obtinguda usant el procés Choren, basat en un clima centreeuropeu, són 4.000 litres de combustible per hectàrea; per tant, el triple que amb els anteriors mètodes de producció de biocombustible. A més, en comparació amb els mètodes de producció de l’oli de colza i de l’etanol, aquesta tècnica no produeix uns combustibles de qualitat inferior. Choren produeix un dièsel extremadament pur, pràcticament sense sulfurs. Ultra això, la segona generació de biocombustibles no danya els filtres de partícules ni els motors, i assoleix nivells d’emissions ínfims.

Aquesta tecnologia pionera és, de fet, un miracle descobert gràcies a la investigació a l’antiga Alemanya Oriental. Després de la Segona Guerra Mundial, l’estat socialista finançava l’Institut del Combustible a la localitat minera de Freiberg. Mogut per les preocupacions que un dia el nou país pogués trobar-se privat de petroli, els químics i enginyers van treballar per fer avançar la tecnologia de conversió del carbó desenvolupada a l’Alemanya nazi. Al capdavall, la RDA no mancava pas precisament de lignit –també conegut per carbó marró.

El carbó no és res més que biomassa fossilitzada –un combustible de base vegetal. La idea no va trigar gaire a fer el salt dels laboratoris del paradís dels treballadors emmurallat a una empresa de nova planta a l’Alemanya unificada i de lliure mercat.

Amics als llocs adequats. Bodo Wolf va anar progressant en l’escalafó –de miner a enginyer– fins a esdevenir un dels principals investigadors de l’Institut del Combustible. El 1990, tan sols un any després de la caiguda del mur, ell i un grup de col·legues van fundar l’empresa que eventualment esdevingué Choren. Wolf hi va desenvolupar una tècnica basada en els elements clau del procés de liqüefacció per a transformar fusta en un gas de síntesi que, al seu torn, podia ser transformat en combustible líquid

.

Després vingué una dècada de dur treball de recerca, acompanyat d’una consciència creixent que els recursos limitats d’un grup de científics mai no serien suficients per a dur endavant un projecte tan ambiciós. El 2000, l’empresa de Wolf es trobava a la vora de la fallida quan va poder convèncer Hanns Arnt Vogels, antic president de l’empresa aerospacial alemanya MBB, que tenia una idea brillant.

Aleshores, les portes van començar a obrir-se. Grans portes. Vogels tenia connexions amb el món del poder i els diners. Aviat Wolf suggeria el concepte a Volkswagen i a Mercedes, que s’hi van embarcar ràpidament com a socis de desenvolupament. En el front inversor, Vogels va reclutar una munió d’antics capitans de la indústria, respectables i solvents, incloent-hi antics presidents de bancs i el distingit magnat de l’energia verda Michael Saalfeld.

D’aleshores ençà s’han injectat 180 milions d’euros a l’empresa Choren, segons Tom Blades, que ha dirigit l’empresa els darrers quatre anys. L’astut britànic, que abans treballava per a Schlumberger, el gegant perforador de pous de petroli, va resultar ser l’home idoni per a una de les principals missions diplomàtiques de l’empresa: calia pujar a bord una petroliera, si era possible, líder en tecnologia verda.

Blades va trigar-hi una mica més d’un any. L’estiu del 2005, Shell va adquirir una porció de l’empresa. L’empresa petroliera hi va aportar un component clau en el procés de refinament, la tecnologia Fischer-Tropsch, capaç de transformar el gas de síntesi en un combustible BTL [biomass to liquid, ‘biomassa a líquid’].

Els investigadors del conglomerat petrolier semblen estar-ne completament convençuts: “El BTL és un combustible de somni –afirma Wolfgang Warnecke, president de Shell Global Solutions a Hamburg–, el millor de tots els biocombustibles.”

Cap a final d’any, la planta de Freiberg serà operativa, alimentada sobretot amb trossos de llenya vella sense tractar i més serradures. Hi calen aproximadament cinc tones de material sec per a produir una tona de combustible. La petita refineria consumirà aproximadament 70.000 tones de rebuig de fusta a l’any. “Proveir aquesta quantitat hauria de ser molt fàcil”, assegura Michael Deutmeyer, responsable de subministrar biomassa a Choren.

Ara, serà considerablement més difícil de satisfer les necessitats de matèria primera de les refineries a gran escala que Choren preveu construir pròximament. La primera d’aquestes grans plantes hauria d’entrar en servei el 2012 a la ciutat de Schwedt, a tocar de la frontera amb Polònia. La instal·lació prevista produirà 200.000 tones de dièsel BTL l’any –i devorarà milions de tones de fusta i més materials secs. Només els productes de rebuig no seran suficients per a sadollar el fort apetit d’aquesta indústria.

Per satisfer aquesta creixent demanda, Deutmeyer preveu plantar arbres. La fusta és la matèria primera més adequada per al processament de biocombustible. Fa tres anys, a l’est de Schwerin, la capital de l’estat federal de Mecklemburg–Pomerània Occidental, Choren va convertir 20 hectàrees en “plantacions ràpides d’arbrells per a la serradora”, on floreixen àlbers i més espècies de creixement ràpid.

Les plantacions, afirma Deutmeyer, demanen quantitats significativament menors de pesticides i adobs que conreus com ara la colza. Aquest tipus de silvicultura, a més, també atrau subvencions públiques considerables. El Ministeri d’Agricultura de l’estat de Brandemburg ja ha manifestat que dotarà amb fons públics les plantacions destinades a fornir fusta una planta que s’haurà de construir a Schwedt. L’erari de l’estat finançarà fins el 45% de les inversions en concepte de plançons, preparacions i mesures de millora del terreny.

Els camps experimentals de Mecklemburg ja han estat collits una vegada, i els arbres reduïts a encenalls amb una trituradora especial duta des de Suècia. Els resultats són prometedors. En bons terrenys es poden collir quantitats fins a 20 tones de material sec per hectàrea. Això abocaria una taxa de producció de quatre tones mètriques –o 5.000 litres– de dièsel BTL per hectàrea. Fins ara, els camps de colza comparables en extensió només n’havien produït 1.500 litres.

Amb xifres com aquestes, el BTL és el primer combustible líquid de base vegetal que podria constituir un succedani viable dels combustibles fòssils sense competir directament amb la producció alimentària. Segons l’FNR, a Alemanya es podrien usar fins a 6 milions d’hectàrees de terra per al conreu de plantes destinades a la producció d’energia. Això correspon a més d’un terç de l’àrea utilitzada actualment per a l’agricultura. L’agència diu que aquesta superfície podria formar la base dels productes BTL i satisfer una quarta part de les necessitats de combustible d’Alemanya. A escala europea, el potencial de substitució podria assolir fins i tot el 40%, tenint compte de les vastes àrees disponibles en els nous estats d’Europa de l’Est.

Christian Wüst (© Der Spiegel). Publicat a El temps. Juliol 2008

Tunel Electromagnetic….

Científicos norteamericanos han descubierto una fórmula que permite crear un túnel electromagnético (similar a un agujero de gusano) que anula el espacio entre los extremos. Es decir, si colocas un objeto en ese túnel, será invisible, inoloro e insípido. Enlace al informe (con la fórmula mágica) y más fotos, a continuación.

ún no se dispone de los materiales necesarios para construir este invento, pero cuando se pueda, el túnel permitirá que un objeto viaje de un lado al otro del espacio sin recorrer distancia alguna. Conseguir viajes como en Stargate será el siguiente paso.

Túnel invisible agujero de gusano

Publicat a Gizmodo.es octubre de 2007 — Juan A. Vicente

L’article sencer es pot descarregar aquí

Ozó, el regal enverinat

Les grans conurbacions urbanes de l’arc mediterrani generen una part important dels contaminants de l’atmosfera. Tot i això, són les zones de l’interior de Catalunya i el País Valencià les que reben bona part d’aquestes emissions, transformades en ozó. La brisa n’és la causa principal.

El passat 27 de maig, al Servei de Vigilància i Control de l’Aire de la Conselleria de Medi Ambient de la Generalitat de Catalunya es degueren encendre totes les alarmes. L’estació de mesurament de la qualitat de l’aire de Camp de Tarragona, a Reus, va marcar uns nivells d’ozó per damunt de l’anomenat llindar d’alerta. Aquell dia, a les 10 h del matí es registraven 246 micrograms per metre cúbic, la xifra més alta d’entre les recollides als Països Catalans durant el 2005. El cas de l’estació del Camp de Tarragona és extrem, però això no lleva per recordar-nos que la contaminació per ozó, generada per l’emissió de gasos contaminants, sobretot procedents dels automòbils, és un problema amb què convivim en el dia a dia.

Això ho saben bé a les zones de l’interior tant de Catalunya com del País Valencià. A Vic (Osona), Sorita (Ports) o Caudete (Utiel-Requena), no es registren embussos de cotxes en acabar la jornada laboral; ni es concentren polígons industrials; ni s’abusa de la utilització d’energies elèctriques. Però, a pesar de tot, són les estacions de control de l’aire situades en aquestes localitats les que detecten els nivells més alts de contaminació per ozó.

El vent, en el seu trajecte del litoral cap a l’interior, és el carter encarregat de traslladar aquest regal enverinat cap a les zones de l’interior de l’arc mediterrani. Només a l’estació de Vic, entre els mesos de maig a setembre, es van registrar 46 casos de nivells d’ozó per damunt del que la Unió Europea considera perjudicial per a la salut. A Pardines (Ripollès), es va superar en 53 ocasions. I a Morella (Ports), en 41. Hi ha motiu per preocupar-se per aquestes xifres? En principi, no cal ser alarmista, però tampoc no hi ha perquè despreocupar-se.

L’ozó, un contaminant secundari. L’ozó és un gas incolor, invisible i d’olor agradable que es troba de manera natural a l’atmosfera. La concentració és màxima a uns 20 quilòmetres d’altura, dins de l’estratosfera. És l’anomenada capa d’ozó, que ens protegeix de les radiacions ultraviolades procedents del sol. Però l’ozó també es troba en la troposfera, la capa de l’atmosfera més propera a la superfície terrestre. Quan se superen els nivells de concentració superiors als habituals, passa a considerar-se un contaminant. I com es genera l’ozó troposfèric? Per saber-ho, cal tenir en compte que hi ha dos tipus de contaminants, els primaris i els secundaris. L’ozó és un contaminant secundari, és a dir, que no s’emet directament a l’atmosfera, sinó que es forma a partir de reaccions fotoquímiques entre contaminants primaris i més concretament entre òxids de nitrogen i compostos orgànics volàtils. La radiació solar es converteix en el tercer element en discòrdia en aquesta particular barreja. Una volta es produeix la reacció, l’ozó ja es troba en l’aire i pot començar a actuar. L’ozó troposfèric “no és un contaminant primari, que puguem anar i tancar-ne l’aixeta, i s’ha acabat”, explica José Vicente Miró, responsable de l’àrea de Qualitat Ambiental de la Generalitat Valenciana, “és un contaminant secundari que desencadena moltes reaccions en l’atmosfera i que en moltes ocasions depèn d’elements del tot aliens”.

Segons la major part dels experts, la contaminació que genera el trànsit és la causa principal de la contaminació per ozó troposfèric, molt per davant de les indústries. “Tenim cotxes més lleugers, que contaminen molt menys i que emeten menys gasos a l’atmosfera” explica Miró , “però l’augment del parc automobilístic és tan gran que una cosa no compensa l’altra”.

Ara bé, què té a veure això amb els veïns dels Ports o d’Osona, on el parc automobilístic no arriba, ni de lluny, al de Barcelona o València? Doncs, poc o molt, segons com es miri. Perquè encara que els elements contaminants es generen en les grans concentracions urbanes, el fet és que els seus efectes es deixen notar sobretot en les zones d’interior. L’explicació és simple: “Vivim en una zona molt exposada a la brisa marina”, explica José María Baldasano, catedràtic d’Enginyeria Ambiental de la Universitat Politècnica de Catalunya, “amb vents que van des del litoral cap a l’interior” i que a més es veuen reforçats pels “vents ascendents característics de les muntanyes del litoral”. Durant aquest recorregut, els contaminants generats en zones urbanes pateixen transformacions fotoquímiques que provoquen el canvi en la composició de la massa aèria, inicialment rica en espècies primàries i, progressivament, carregada d’espècies secundàries com l’ozó.

Així les coses, el que ocorre és que mentre que els pobles d’interior queden exempts de contaminants primaris, el nivell de contaminants secundaris és molt més alt. El fenomen s’accentua sobretot durant la primavera i l’estiu, època de l’any en què, a més, les distàncies de penetració són molt majors. Els pics més alts per contaminació atmosfèrica es registren, doncs, a partir de mitja vesprada en les zones d’interior. A l’acció del vent, que transmet aquesta contaminació, se suma, segons Baldasano, el tipus de vegetació del bosc mediterrani, i en especial els matolls, “que són grans emissors de compostos orgànics volàtils”, que contribueixen a generar ozó.

És perillós l’ozó? Avaluar quins són els efectes de l’excés d’ozó sobre l’ésser humà a llarg termini és difícil. En principi, la Unió Europea va ser la primera a interessar-se per la qüestió i establir uns estàndards que resulten preceptius per a tots els estats membre. La directiva europea estableix en 120 micrograms per metre cúbic el llindar a partir del qual la concentració d’ozó pot generar problemes en la salut a llarg termini; 180 micrograms com a referència a partir de la qual cal informar-ne la població, i 240 quan es genera una alerta a la població.

De moment, els experts no saben quins són, a llarg termini, els efectes de la contaminació per ozó, ja que l’interès per la matèria és massa recent per establir conclusions. En tot cas, sí que es coneixen quins són els efectes que pot generar de manera immediata: tos, irritacions al coll, als ulls, dificultats respiratòries, disminució del rendiment, empitjorament de la funció pulmonar i símptomes de malestar general. “Però tampoc no cal alarmar-se –asseguren des de la Generalitat Valenciana–, això no significa que a tot el món li afecte de la mateixa manera, sinó que per patir un d’aquests episodis cal que convergesquen una sèrie de condicions que és difícil que es donen així com així.”

Sense caure en l’alarmisme, no s’ha de perdre el pas a aquest problema. A la zona de la Plana de Vic s’han enregistrat concentracions d’ozó per damunt del nivell que la Unió Europea considera perjudicial per a la salut en 57 ocasions, concentrant-se sobretot en els mesos de juny, juliol i agost. Els nivells d’informació es van superar en 27 ocasions. A l’àrea d’influència de Tarragona, es van superar els 180 micrograms –xifra a partir de la qual els departaments de medi ambient estan obligats a informar-ne la societat– per metre cúbic en almenys 11 ocasions, a causa “de la presència de la indústria petroquímica”, segons José María Baldasano. Al Pirineu Oriental es va superar el llindar en 9 ocasions, i 6 a les Terres de Ponent.

Al País Valencià, va ser l’estació de Morella la que va encapçalar el rànquing: en 41 ocasions es va haver d’informar la població de la superació dels nivells perniciosos per a la salut. Per darrere van quedar estacions del mateix àmbit dinfluència, com ara Coratxar o Vallibona. La comarca dels Ports, amb una població que no arriba als 7.000 habitants, disposa de tantes sales de control com la zona de la Plana Alta, on hi ha poblacions com Castelló, Alcora o Onda. Si això és així és perquè en aquesta comarca es van enregistrar a final de la dècada dels vuitanta greus problemes generats precisament per una central tèrmica radicada a Andorra (Terol), a uns 70 quilòmetres de distància. Des d’aleshores, la Conselleria controla exhaustivament uns nivells de contaminació atmosfèrica que, en el cas de l’ozó troposfèric, els experts estimen “crònics”, encara que no es poden atribuir a la central sinó a la inèrcia dels vents i a l’orografia de la zona.

Siga com siga, les comarques de Castelló van camí de convertir-se en el forat negre pel que fa a l’ozó. Segons dades del mes de setembre, el límit de 120 micrograms per metre cúbic s’havia superat en almenys 142 ocasions, el 70% de les extralimitacions detectades al País Valencià. La contaminació atmosfèrica també és preocupant a la zona de la Plana Alta, on es concentra bona part de la indústria taulellera. Segons José Vicente Micó, a la contaminació derivada de la contaminació autòctona cal afegir-hi, a més, la que porta el vent procedent d’altres indrets del continent, i en concret, de la refineria de Fos Berre, propera a Marsella, o la de Piombino, a Itàlia.

La situació és molt diferent a les Illes Balears, on durant el 2005 cap de les quatre estacions de què disposa el Consell balear ha registrat nivells superiors als que ha establert la Unió Europea. Segons Patrícia Conrado, directora general de l’Oficina del Canvi Climàtic del Consell Balear, l’absència d’ozó és deguda a la condició d’insularitat, ja que comporta que estem envoltats per molts corrents d’aire que ajuden a dispersar la contaminació més fàcilment.

Siga com siga, Balears és l’excepció, però l’ozó porta camí de convertir-se en un problema endèmic en la zona del litoral mediterrani. “Catalunya i el País Valencià són els llocs on es concentra més turisme i més tràfic”, explica Baldasano amb certa resignació, i “no hi ha miracles mentre no hi haja una reducció del trànsit”.

Xarxes per atrapar la contaminació

Des que la Unió Europea va promoure la directiva sobre avaluació i gestió de la qualitat de l’aire ambient, l’any 1996, les institucions han hagut de posar-se les piles per fer efectiva aquesta norma. La Generalitat de Catalunya encomana aquesta tasca al Servei de Vigilància i Control de l’Aire del departament de Medi Ambient i Habitatge, encarregat d’informar la població cada volta que se superi el llindar de 180 micrograms per metre cúbic d’ozó troposfèric. Seguint tota una sèrie de criteris, el territori de Catalunya va quedar dividit en quinze zones de qualitat de l’aire, entre les quals hi ha distribuïts 211 punts de mesurament en un total de 93 municipis. En el cas de les Illes Balears, l’Oficina del Canvi Climàtic acaba d’incorporar dues noves estacions per mesurar la qualitat de l’aire a Eivissa i Menorca, les quals se sumen a les altres dues que des del 2001 ja hi havia a Mallorca.

En el cas del País Valencià, es van establir catorze zones d’estudi seguint els límits que marcaven les conques dels rius Cèrvol, Millars, Palància, Túria, Xúquer i Vinalopó, els quals poden condicionar la direcció de l’aire que entra des del litoral. En territori valencià hi ha distribuïdes 46 estacions de mesurament de les quals pren cura la Xarxa de Vigilància i Control de la Contaminació Atmosfèrica. Entre les tasques d’aquestes entitats hi ha, a més d’actualitzar les dades cada deu minuts, la d’enviar avisos als centres d’emergència i als municipis on es registren nivells de contaminació superiors als 180 micrograms per metre cúbic. Aquestes xarxes i departaments s’encarreguen també de fer previsions d’un dia per a l’altre.

Violeta Tena. Publicat a El Temps. 7 de febrer de 2006