Arxiu de la categoria: biologia

Alvaro Pascual Leone, Neuroleg

el programa Singulars del canal 33 convida al neuroleg de Harvard que treballa amb l’estimulació mangnetica transcraneal

El prestigiós catedràtic de Neurologia de Harvard és el primer convidat de la nova temporada del programa. És també director del Centre per a l’Estímul no Invasor del Cervell de Boston. Aquest investigador valencià de 48 anys és impulsor de la tècnica d’estimulació magnètica transcranial, capaç de canviar comportaments. És la realitat la que veiem amb els ulls, o bé és la que veiem amb el cervell? Què ens fa ser el que som? Pascual-Leone respon a aquestes i altres preguntes.
Anuncis

la fertilitat per més endavant..

entrevista a Bonaventura Coroleu, publicada a el periodico el 8 de setembre de 2009

–Cada vez hay más personas infértiles, con dificultad para tener hijos.
–Sí. Un 20% de la población española de 20 a 40 años, hombres y mujeres, tienen problemas de fertilidad, por motivos distintos en uno y otro sexo. Cuatro veces más que hace 25 años.F072D155LH01

–¿Por qué se ha empeorado tanto?
–En el caso de los hombres, por la pérdida de calidad del esperma, que se atribuye a la contaminación ambiental que respiramos. Esto no solo afecta a la vida sexual de los adultos, sino también a su etapa fetal.

–¿Se inicia en la gestación?
–Sus madres, durante el embarazo, estuvieron en contacto con tóxicos que afectaron al desarrollo de los testículos del feto y alteraron su futura producción espermática. En las zonas más industrializadas de España los hombres tienen peor semen.

–¿Las mujeres que pasan su embarazo en una zona rural tienen hijos con mejor calidad de esperma?
–Así es. Un reciente estudio demostró que los hombres nacidos en Catalunya tienen menos cantidad de espermatozoides, y de peor calidad, que los de Galicia o León. Y la única explicación que se dio a esto es la distinta concentración de tóxicos ambientales de ambas zonas.

–¿Cuánto peor era ese esperma?
–La OMS considera normal u óptimo el semen que contiene, como mínimo, 20 millones de espermatozoides por mililitro de líquido espermático. Los catalanes con problemas de fertilidad tienen menos de ocho millones. Y, además, se mueven mal.

–¿Cómo deberían moverse?
–En línea recta y a gran velocidad, para atravesar sin titubeos la membrana del óvulo y fecundarlo.

–¿Y la infertilidad de las mujeres?
–Aquí, el problema es el retraso de la edad en que deciden ser madres. Hace 40 años, la media de edad de las embarazadas era a los 23 años. Ahora, la mayoría lo intenta pasados los 35, cuando fisiológicamente se han reducido de forma radical las posibilidades de lograr una gestación.

–Es mucho más difícil.
–Hay que tener presente que el ser humano, espontáneamente, no tiene una fertilidad muy elevada. Una mujer de 21 a 25 años, sin ningún problema de esterilidad y con una pareja de su edad dotada de esperma óptimo, tiene cada mes un 17% de posibilidades de quedar embarazada. Esa es la fertilidad máxima. Si esa mujer tiene 40 años, las probabilidades de embarazo no pasan del 6%

–Cada vez tiene usted más trabajo.
–Claro. Nosotros, y las 170 clínicas de reproducción humana que hay en España. En el 2003, entre todas, hicimos unos 20.000 ciclos o intentos de embarazo. El año pasado fueron más de 80.000.

–¿Porqué ellas se deciden tarde?
–Muchísimas mujeres empiezan su carrera profesional en la edad óptima para ser madres, y no piensan en este tema hasta 10 años después.

–La estructura empresarial va en contra de la fisiología reproductiva.
–Totalmente. La Administración debería ser consciente de que las mujeres necesitan servicios que las ayuden en la época de máxima fertilidad: guarderías, horarios flexibles, excedencias subvencionadas… Es mejor actuar en los años adecuados para la maternidad que buscar soluciones científicas o técnicas cuando ya hay problemas de infertilidad.

–¿Conoce algún país que actúe así?
–Sí. Mi cuñada es austriaca y en estos momentos está embarazada. Después del parto, tendrá un periodo de maternidad magnífico, de más de nueve meses, y se podrá reincorporar al trabajo sin problemas. Hemos de conseguir ese tipo de ayudas.

–¿Cuántos de esos 80.000 ciclos hechos en el 2008 los solicitaron mujeres extranjeras?
–Un 20%. La mayoría vinieron de Italia, Alemania, Francia y Gran Bretaña, porque las leyes de reproducción humana de esos países son más restrictivas que la española. La ley alemana, por ejemplo, no permite hacer diagnóstico genético del embrión, para eliminarlo si tiene alteraciones. En Francia y Gran Bretaña la donación de óvulos y esperma es ilegal o está muy restringida.

–En España les resulta más fácil.
–Sí. Y además, se hacen las cosas bien. A mí no me gusta nada que se nos clasifique como un país de turismo reproductivo, porque no actuamos frívolamente. Ofrecemos un servicio a mujeres que no pueden obtenerlo en sus países por razones legales. De la misma forma que algunas españolas que han perdido el útero a causa de un cáncer han de ir a EEUU si quieren ser madres alquilando el cuerpo de otra mujer.

–¿Autorizaría aquí esa opción?
–Sí. En España debería ser legal el alquiler de útero. No es lógico que esté legalizada la donación de óvulos y esperma, pero no se permita que un embrión de la propia pareja se desarrolle en el útero de otra mujer. Tenemos estrategias legales capaces de asegurar que el contrato entre las dos partes sería riguroso y serio.

Entrevista a ANDREW HENDRY, Biólogo y experto en cambios medioambientales

“Hace 150 años, cuando Charles Darwin dio a conocer El origen de las especies, se empezó a construir el metro de Londres”, explica el biólogo Andrew Hendry. ¿Pero qué tienen que ver esos dos aniversarios? “Pues que una especie de mosquito normal, que vivía en la superficie, colonizó las obras del metro, se reprodujo en aislamiento en los túneles y se convirtió en una nueva especie que ya no es capaz de cruzarse con la de fuera, a la vez que Darwin presentaba su teoría de la evolución”. Hendry, 41 años, profesor de la Universidad McGill de Montreal (Canadá), investiga en ecoevolución las interacciones en la naturaleza entre la evolución y la ecología a corto plazo. “Los humanos provocamos cambios ambientales que influyen en la diversificación evolutiva”, resume. Él estudia salmones, aves específicas de las Galápagos y algunas especies más de peces, pero siempre con los cambios del medioambiente como referencia, incluido el climático. Recientemente ha estado en Madrid, invitado por la Obra Social de La Caixa, para dar una conferencia titulada ¿Puede la evolución salvar a las poblaciones y especies del cambio global?

Andrew_Hendry

Pregunta. ¿Cómo reaccionan las especies a los cambios en el medioambiente?

Respuesta. Pueden desplazarse a lugares más apropiados para vivir, lo que no requiere ningún tipo de adaptación -y tenemos muchas pruebas de desplazamientos así durante cambios climáticos anteriores-. Pero en muchos casos hay barreras, como ríos o montañas o carreteras, los organismos no se pueden desplazar y tienen que intentar adaptarse in situ, donde están. Lo hacen de dos formas: una es la respuesta del individuo con cambios de comportamiento, morfológicos o fisiológicos, la llamada plasticidad. Por ejemplo, los animales, si hace más calor, pueden adelantar su época de cría; la otra es genética, es decir, el cambio en la población a lo largo del tiempo adaptándose mejor a las nuevas condiciones.

P. Puede haber muchas alteraciones, no sólo de clima.

R. Sí. Se habla mucho de calentamiento global pero hay muchas alteraciones medioambientales que obligan a las especies a reaccionar: contaminación, sobreexplotación humana, introducción de nuevas especies, destrucción de hábitats, etcétera. Incluso en el contexto de calentamiento no se trata sólo del aumento de la temperatura media, sino también de las precipitaciones o los fenómenos extremos… Otro factor es la interdependencia: si las flores florecen antes, los insectos también se adelantan y los pájaros que se alimentan de ellos crían antes.

P. ¿Se han detectado ya adaptaciones de organismos al cambio climático actual?

R. Sí, hay muchos ejemplos, pero es muy difícil saber si se trata de adaptaciones de la plasticidad o genéticas. De las segundas sólo hay algunos ejemplos demostrados. Por ejemplo, hay un pájaro que se alimenta de las semillas de las píceas, y como estos árboles las producen antes por el calentamiento, las aves han adelantado el tiempo de cría. Creo que en muchas especies se puede estar dando ya la adaptación de tipo genético, evolutivo, pero sólo en algunas, una media docena, se han podido demostrar.

P. ¿Pese al poco tiempo de cambio climático?

R. Puede haber cambio genético en una sola generación, depende de la especie.

P. ¿Hay patrones geográficos de adaptación?

R. El hemisferio Norte es más estacional y las especies también lo son. En los trópicos hay estación seca y húmeda, con gran variabilidad, por lo que muchos organismos son más flexibles en sus tiempos de reproducción, algo así como “si llueve, cría”. En el Norte, la luz y la temperatura son claves y si se produce un desajuste entre ambas la situación puede requerir cambios evolutivos. No hay que olvidar que el cambio climático es más intenso en el hemisferio Norte ni el hecho de que la mayoría de los biólogos trabaja en EE UU y Europa.

P. ¿Se ha podido demostrar la adaptación genética ante otras presiones?

R. Sí, por ejemplo en casos de explotación humana de las especies, pero sólo la puedes identificar a escala de poblaciones y con varias generaciones. En una zona de Alberta (Canadá) hay unos carneros de grandes cuernos que se cazaban preferentemente por eso mismo, por el tamaño, y con el tiempo los cuernos de la población se han reducido porque la probabilidad de sobrevivir es mayor con la genética de cuernos más pequeños. A menudo, la presión humana hace que la evolución seleccione rasgos menos útiles. Esto es muy típico en la pesca, con poblaciones que evolucionan a menor tamaño porque se pescan los más grandes.

P. ¿Se adaptan unas especies mejor que otras o todas pueden, en principio, adaptarse?

R. Sabemos que muchas especies evolucionan para adaptarse al cambio ambiental; lo que no sabemos es cuántas veces esa evolución permite a la especie persistir. En principio, los organismos con tiempos más cortos entre generaciones responden más rápidamente. También influye la variabilidad genética (cuanto mayor en una población, mejor preparada estará para adaptarse por evolución) y el mismo tamaño de la población. Pero también influyen otros factores, por ejemplo si las aves son residentes o migratorias. Las residentes se adaptan mejor al cambio climático que las migratorias.

P. ¿Cabe esperar alguna adaptación biológica de los humanos al cambio climático?

R. No creo que haya una respuesta adaptativa a corto plazo. Somos una especie de generaciones largas y, además, podemos protegernos del calentamiento, crear refugios.

P. ¿Es posible predecir cambios evolutivos o la biología no es aún una ciencia predictiva?

R. Las comunidades ecológicas, los ecosistemas, son muy complejos y es muy difícil predecir cómo actuará el cambio climático sobre un miembro de la comunidad sin comprender la repercusión en el resto. Es muy difícil decir que la adaptación va a salvar a esa población del cambio pero no a esa otra, o adelantar qué organismos van a perdurar y cuáles no. Creo que la biología es predictiva en un sentido amplio pero proyectar para una comunidad específica o una cantidad determinada de cambio es muy difícil.

P. ¿Cómo se han apañado las especies en el pasado para adaptarse?

R. Ha habido muchos cambios, pero lo específico ahora es que el calentamiento es muy rápido. En el pasado ha habido extinciones masivas debido a cambios climáticos, como las glaciaciones, pero han sido relativamente lentos y los organismos han tendido a desplazarse o a evolucionar en respuesta. Los pingüinos, por ejemplo, son increíblemente flexibles en su capacidad de adecuarse al medio: los hay en los hielos antárticos y en el Ecuador.

P. ¿Y el que no se adapta se extingue?

R. Ahora mismo hay extinción en masa, pero la responsabilidad del cambio climático no está clara, no creo que haya ningún ejemplo concluyente

Publicat a El Pais el 12 maig de 2009

Rafael Maldonado. Les drogues modifiquen el llindar del plaer.

publicat a El Temps. Febrer de 2009

Rafael Maldonado ha dirigit una exposició sobre les drogues organitzada per la Fundació “la Caixa” i el Departament de Salut i adreçada sobretot a joves, famílies i educadors. Al Principat, segons dades del Llibre blanc de la prevenció a Catalunya, el 62% dels joves que tenen entre 14 anys i 18 han consumit alcohol, el 25% han consumit cànnabis i més del 2,5% havien pres cocaïna alguna vegada el darrer mes.

—Quin és el mecanisme cerebral pel qual ens enganxem a la droga?

—La droga actua sobre uns mecanismes que són summament poderosos perquè són els mateixos que fan de mitjancers amb els efectes reforçants dels estímuls naturals.

—Els estímuls naturals, quins són?

—El menjar, la cerca del plaer sexual i el reconeixement parental per a cobrir la necessitat de perpetuar l’espècie. Els estímuls naturals han d’actuar sobre aquests mecanismes per poder mantenir l’espècie, però quan les drogues actuen sobre aquests mecanismes i els modifiquen, ho fan de manera permanent, cosa que genera el procés addictiu. Les drogues actuen sobre aquests circuits i els modifiquen. Què passa al començament? La droga va a produir plaer. Aquest plaer serà clau perquè comenci el procés addictiu.

—Per què produeix plaer?

—La droga produeix uns canvis neuroquímics que, al començament, seran els mateixos que produeixen els estímuls naturals. Però un cop s’inicia el procés, amb l’actuació es produeix el canvi esmentat en els circuits. Modifiquen el llindar requerit perquè es produeixi plaer. De manera que, al començament, les drogues van produint aquest efecte plaent, però, poc a poc, a mesura que l’exposició a les drogues és crònica, aquest efecte va minvant. Quan el subjecte ha consolidat el procés addictiu, amb la droga ja no cercarà plaer sinó que tindrà l’objectiu de no trobar-se malament. El procés s’inicia cercant plaer i es consolida perquè el subjecte no vol trobar-se malament.

—Per què es troba malament?

—Es produeixen canvis adaptatius en els circuits del plaer. Diguem que el llindar hedònic d’un subjecte normal es troba en el nivell 0. Doncs el llindar hedònic d’un drogoaddicte està per sota de zero. El seu llindar hedònic és negatiu i, per tant, es troba sempre malament. Per aconseguir tornar al nivell zero, per no sentir-se malament, el subjecte addicte necessita consumir la droga.

—Totes les drogues tenen aquest mateix efecte en el cervell, tant se val que siguen excitants com depressores?

—Totes produeixen uns canvis en el cervell que són comuns. Totes entraran pel mateix circuit a la generació del procés addictiu. Totes les drogues produeixen alteracions comunes, que són l’alteració dels circuits de recompensa.

—Les drogues són dures o toves, segons el temps que els costa de modificar aquests circuits del plaer?

—No. Trenquem el mite que hi ha drogues dures i toves. Hi ha drogues i les drogues causen problemes. Hem d’evitar que causin aquests problemes, però oblidem el mite sobre drogues dures i toves.

—No hi ha una diferència de temps d’addicció entre unes i altres?

—Oblidem els mites i anem a les realitats. La realitat és que l’exposició a les drogues origina problemes i els problemes dependran: 1) de la droga; 2) de la vulnerabilitat de l’individu; 3) de l’ambient. La conjunció d’aquests tres factors accelerarà l’entrada en el procés addictiu. No tan sols un. Tots tres: la droga, la vulnerabilitat individual i l’ambient.

—El nivell de vulnerabilitat de cadascú és desconegut?

—Sí. És com una ruleta russa. No podem saber quina és la teva vulnerabilitat.

—Dèieu que la droga afecta la zona que està preparada per a sentir plaer amb els estímuls naturals, com el sexe i el menjar. La modificació del llindar del plaer en addictes també afecta aquests estímuls naturals?

—No. Quan es produeix aquest canvi, apareix una situació patològica, una alteració del cervell. L’alteració produeix una malaltia que anomenem addicció. Òbviament, un subjecte addicte és una persona que pateix una malaltia crònica. I hem d’aconseguir que aquest subjecte pugui tenir una vida normal.

—Per què és tan difícil de deixar de consumir?

—És que l’individu pateix una malaltia crònica, sí. I hem d’aconseguir que torni a trobar-se en una situació normal. Si fem un símil amb un subjecte que pateix asma, hipertensió o diabetis –totes tres són malalties cròniques–, veiem que podem aconseguir que el subjecte asmàtic, hipertens o diabètic dugui una vida normal. Per a això, s’ha d’adaptar a la situació. Una cosa semblant s’ha d’aconseguir amb el subjecte addicte. Per això hem d’evitar que s’exposi a determinades circumstàncies que el facin recaure. Un subjecte que pateixi una addicció ha d’evitar les situacions que l’hi facin tornar. Tots sabem que un subjecte addicte a l’alcohol no pot tornar mai més a la vida a consumir alcohol. Passa igual amb la majoria de les drogues: el tabac, la cocaïna…

—Per què tornar-hi és tan perillós?

—Perquè tornar a consumir reactiva els circuits que li han fet patir l’addicció.

—I és difícil de convèncer.

—El subjecte addicte pateix uns canvis a llarg termini, que li provoquen una gran dificultat per a controlar la conducta. Aquests canvis en el control de la conducta fan que tingui dificultats per a prendre decisions. Al nostre cervell, l’estructura que ocupa el màxim ordre jeràrquic en el control de la conducta és l’escorça cerebral. És aquesta estructura cortical la que ens fa tenir un comportament racional i no prendre decisions indesitjables per a nosaltres mateixos. En un individu addicte es produeix una alteració en l’escorça cerebral que li impedeix de controlar la conducta. Per això, serà molt difícil per a un addicte de prendre una actitud racional sobre la seva addicció. Per això mateix serà molt difícil que el puguem convèncer de deixar la droga.

Evolucionisme. Als ximpanzés no els interessa parlar per parlar

Publicat a El Temps. Febrer 2009

Entrevista a Jo sep Call, director del centre Wolfgang Köhler per a la recerca sobre primats, de l’Institut Max Planck d’antropologia evolutiva.  Nuria Cadenas

Estudieu el comportament dels grans simis, que són els goril·les, els ximpanzés…

—…els orangutans i els bonobos. Però no hem d’oblidar que hi ha cinc grans simis: als que ja hem esmentat hi hem d’afegir els humans.

—Una cura d’humilitat?

—[Somriu] Sí. Perquè sembla mentida, però fins els anys 60 o 70 del segle XX, la classificació del grup dels grans simis situava orangutans, ximpanzés, bonobos i goril·les en una branca, i els humans, en una altra. Avui dia sabem que no va així, perquè en el camp molecular s’ha demostrat que els humans cauen a la meitat de l’arbre genealògic.

—També ens posàvem sempre una mica més amunt en l’arbre.

—Això ve de la classificació tradicional entre organismes inferiors, superiors i humans. Però una de les grans aportacions de Darwin, precisament, i que ho va trastocar tot, fou posar-nos tots a la mateixa alçada. Al seu quadern sobre la transmutació de les espècies, de l’any 1837, va trencar amb l’antiga scala naturae i la progressió lineal amb els humans a dalt de tot. A l’arbre de la vida darwinià tots els éssers eren al mateix nivell i, a més, hi representava espècies que s’havien extingit: és una contribució importantíssima per al tipus de recerca que fem al nostre grup: el fet de pensar quina és l’organització filogenètica de les espècies i comparar i veure les diferències entre elles.

—Com ha quedat l’arbre, per tant?

—D’entrada, si anem 20 milions d’anys enrere ens situem en un punt on no hi ha diferenciació: som a la branca de l’avantpassat comú. Aproximadament a 16 milions d’anys, se’n separen els orangutans (bé: el seu avantpassat, el que va donar com a resultat els orangutans). A 12 milions d’anys, ximpanzés, goril·les, bonobos i humans encara són el mateix. Als 10 milions, se separen els goril·les (els avantpassats: ja no ho diré sempre per a simplificar). Als 8, ximpanzés i humans continuem junts, diguem-ne. I cap als 6 milions d’anys es varen separar en dues branques (cadascuna té els seus branquillons d’espècies que evolucionen o s’extingeixen, fins a les actuals). I fa cosa d’un milió d’anys se separaren ximpanzés i bonobos. Des d’aquest punt de vista, per tant, els humans són més propers als ximpanzés i als bonobos que no pas els goril·les dels orangutans.

—Sembla clar per què cal estudiar els primats no humans.

—No hi ha una única raó: te’n donaré tres. La primera, que són interessants per si mateixos. De fet, qualsevol espècie d’aquest planeta és interessant. Els humans, a més, som una espècie amb molta dèria per saber coses.

—La segona raó?

—Com a instrument de contrast. Quan només estudiem una espècie, podem trobar-hi determinades característiques, però només quan tenim una altra espècie i comparem podem veure coses que ens havien passat per alt. És fascinant adonar-te que, mentre mires la segona espècie, aprens sobre la primera: perquè pots adonar-te, per exemple, de què no fa. I allò que no fa pren rellevància quan hi ha una espècie molt propera que sí que ho fa.

—Ens queda la tercera.

—Finalment, perquè l’estudi comparat, combinat amb el de l’evolució d’aquestes espècies, ens permet de fer inferències sobre l’evolució humana. Hi ha més mètodes: comparar el registre fòssil sobre homínids, mirar la informació genètica… I hi ha el mètode comparatiu: estudiar espècies diverses per veure quines similituds i diferències hi ha i combinar aquesta informació amb la de les relacions filogenètiques. Així intentem esbrinar quines són les coses que han canviat des que teníem un avantpassat comú amb ells i quines no.

—Per exemple?

—Per exemple, l’ús d’instruments. Els ximpanzés i els orangutans n’utilitzen. I els bonobos i els goril·les, en captivitat, també. Fixa’t que si només estudiéssim els humans, podríem pensar que la fabricació i l’ús d’instruments és una característica molt especial que va evolucionar recentment, amb la història humana.

—I, de fet, ens ho pensàvem.

—Sí: els anys 50 es deia que era un tret diferencial humà. Perquè ningú no havia vist què feien els grans simis. Però va venir Jane Goodall i els seus estudis de camp amb els ximpanzés i va descobrir que utilitzen una varietat important d’instruments. I sabem que els modifiquen. I que n’empren de diferents en seqüència. De fet, l’ús d’instruments es pot remuntar a l’avantpassat comú a tots els grans simis.

—I què passa amb el llenguatge?

—Que els humans en tenim i els altres simis, no. Per tant, podem dir que és un tret recent, que segurament ha evolucionat de manera independent en els humans. Cosa que no significa que no tinguem algunes capacitats compartides que són importants per a crear el llenguatge, sinó que n’hi ha unes altres que no són compartides. I és la combinació d’aquestes capacitats que fa que tinguem llenguatge o no en tinguem, perquè no és una qüestió monolítica. I és mitjançant la comparació dels components que hi ha en els altres grans simis i els que no, que podem veure quines coses han canviat. I quins aspectes concrets poden haver fet possible el llenguatge.

—Que no és una qüestió només física, de la localització de la laringe, etc.

—Aquesta teoria ha tingut molt de ressò, però ara hi ha un investigador, Tecumseh Fitch, que afirma que la posició de la laringe no és tan important, sinó que, probablement, la diferència rau en el control i les estructures corticals. Si hi ha una cosa molt diferent entre els grans simis no humans i nosaltres és que els humans tenim la capacitat de vocalitzar de forma voluntària i de produir nous sons. Per exemple, el so d’un tren –tu-tuuuu…!–: no és una necessitat evolutiva, però ho podem fer. Un ximpanzé, en canvi, no. Però és interessant que un lloro, sí.

—Que ja és una altra història, no?

—Sí. És un cas de convergència evolutiva i no pas que els humans i els lloros tinguem un avantpassat comú capaç de fer això: evolucions independents han produït un mateix resultat. En tot cas, aquesta capacitat no existeix en els grans simis no humans o en els altres primats. Tenen un repertori fix i ja està.

—Però no poder pronunciar alguns sons no incapacita per al llenguatge… Hi ha la gestualitat, per exemple.

—És una qüestió molt interessant, perquè els grans simis no humans sí que poden produir, voluntàriament, gestos nous amb les seves mans i utilitzar-los per fer coses que el repertori normal no els permet. Per exemple, poden utilitzar gestos que aprenen amb humans per referir-se a coses que no hi són: poden fer el signe de poma i demanar-te’n una.

—És abstracció?

—En el sentit que es tracta d’una cosa que no hi és, sí. Però no si pensem que una poma no és una cosa abstracta sinó concreta. Si em diguessis que utilitzen un gest per referir-se a bellesa… ja seria diferent.

—Però sí que diuen “fruita”?

—Sí. I aquesta és més interessant perquè menjar, per exemple, és un signe que n’engloba uns altres, no és res concret, sinó que té una categoria funcional, té un nivell d’abstracció més gran. Els anys 80 es van fer estudis sobre categorització, amb lexigrames, unes fitxes que significaven martell, tornavís, etc. i uns altres que volien dir poma, plàtan… També hi havia una fitxa que significava instrument i una per a menjar. Els ximpanzés agafaven les fitxes del martell, el tornavís i etc. i les col·locaven amb la que significava instrument. I amb les de menjar, també ho feien correctament.

—Amb lexigrames o amb gestos o com sigui… heu conversat mai amb un ximpanzé?

—Això depèn molt de què entens per conversar. Si significa que ell et diu “Dóna’m un plàtan” i tu li dius “Vols un plàtan?” i ell et diu “Sí”; si això és conversar, sí. Però si vol dir parlem del temps o fem petar la xerrada… aleshores, no. Als ximpanzés no els interessen aquestes coses, no els interessa parlar per parlar, sinó per obtenir coses. En aquest sentit, són molt materialistes. Això és una diferència respecte a nosaltres. Els infants humans, per exemple, fan una cosa molt estranya si la compares amb els altres animals: de vegades t’ensenyen un objecte i només volen que diguis: “Ai sí, mira que maco”, i ja està, queden contents, no volen que els donis res. Aquesta motivació per entrar en la cognició social dels altres penso que és molt important en els humans i no crec que ho sigui per a ells.

—A mesura que avancen les investigacions, es trenquen mites: si pensàvem que érem els únics a tenir passat, ja es va demostrar que no. El vostre equip ha mostrat recentment que bonobos i orangutans pensen en futur…

—No va ser fins el 1909, ara fa justament cent anys, que es va descobrir que els animals no humans sí que es recorden de coses, que tenen un passat. Quina mena de memòria és una altra qüestió que encara es debat, però se sap que tenen memòria. I ara hem demostrat que també poden pensar en el demà. La veritat és que ni jo mateix no m’ho esperava, això, perquè, de fet, res no ens induïa a pensar que ho podien fer. Si els observes en llibertat veus que no guarden les pedres, que les utilitzen i després les deixen estar. Ens pensàvem que això de preparar reposadors, magatzems de pedres per quan facin falta, només era cosa dels homínids de fa dos milions d’anys (exclusiva de la branca humana, diguem). I ara s’ha vist que bonobos i orangutans també en són capaços.

—Què fan?

—Són capaços de seleccionar un instrument a la tarda, endur-se’l a dalt, on dormen, dormir amb l’instrument i l’endemà portar-lo per fer-lo servir. És a dir: quan l’escullen no tenen cap servei per a l’instrument, però l’endemà l’agafen i baixen. Ningú no s’ho esperava, això. Però des que vam publicar aquest article, han sortit dos treballs més, amb ximpanzés, que ho confirmen. I hi ha un article molt interessant que es publicarà aviat.

—Què explica?

—El cas d’un ximpanzé en un zoo de Suècia al qual (potser no és gaire edificant, però, en fi…) li agrada tirar pedres als visitants. Com que els cuidadors ho saben, intenten que no en tingui a mà. Però ell, abans que els visitants hi arribin, va a llocs de la instal·lació on hi ha trossos de ciment que pot trencar, fa com discs de la mida adient i prepara piles de pedres. I quan la gent hi arriba, patam! Això és planificar.

—Però quan un esquirol guarda menjar o un ocell fa el niu, no planifiquen, també?

—Hi ha moltes espècies que sembla que es preparin per al futur. Quina diferència hi ha? Que la seva resposta és controlada per paràmetres hormonals, de llum, etc. L’individu començarà a fer un niu automàticament, quan arriba a un estat fisiològic, per exemple. El cas dels grans simis és diferent, perquè al primer assaig, quan tu els dónes l’eina, no la guarden. No han tingut mai aquest problema. És després, quan no han pogut solucionar-ho, que s’adapten i ho fan. És clar que no vol dir que tinguin la mateixa profunditat de pensament temporal que nosaltres (no fan plans per si passa alguna cosa d’aquí a un any), però és important de saber que, almenys, la capacitat de fer-ho en algun nivell ja hi és en els grans simis no humans. No és una cosa que els humans inventéssim del no res.

—Heu detectat aquesta planificació en captivitat però no pas en llibertat.

—Pot ser que ho facin però que ningú no s’ho hagi mirat. Jo ho he preguntat als investigadors i m’han dit que no ho han vist, almenys en la qüestió dels instruments. I també pot ser que no ho facin. Perquè cal tenir en compte que les coses que nosaltres fem, les coses que els grans simis fan depenen molt de quina classe de problemes es troben. Hi ha coses que podem fer i que no fem perquè no en tenim cap necessitat. Per exemple, els goril·les en llibertat no utilitzen instruments. Però els poses en captivitat i ho fan com qualsevol altre.

—Pot ser que imitin els humans?

—No. Sense imitar els humans. És perquè el seu sistema cognitiu és dissenyat de manera que quan ho necessiten (quan hi ha un menjar que es troba separat d’ells, per exemple) hi poden trobar una solució, que molt sovint demana un instrument. I quan un instrument no funciona, en busquen un altre. Què vol dir? Que la capacitat d’utilitzar instruments possiblement no ha evolucionat específicament per a això, sinó que és part d’un sistema més gran que els permet d’utilitzar-los, si els cal.

—Parlem de cultura? Per què atribuïm sistemàticament els actes dels animals no humans a l’instint i guardem la cultura per a nosaltres?

—Però si són molt difícils de separar! És a dir: nosaltres tenim predisposicions, tenim instints, tenim aprenentatges i tenim cultura. Diria que això mateix és veritat dels ximpanzés. En varien els tipus i les proporcions, si es vol. De vegades es fa la distinció entre biologia i cultura, però la cultura és un fet biològic.

—No entren al grup dels cinc grans simis, però heu observat els babuïns contemplant una posta de sol?

—Ah, això m’agradaria saber a mi: què pensen? [Torna a somriure.] Però la ciència avui dia no pot donar respostes a experiències subjectives. Encara que siguin preguntes fascinants, hem de reconèixer les nostres limitacions.

Les emocions i l’evolució

¿Es posible enfrentarse con tranquilidad a una bestia que está a punto de atacarnos? A menos que uno sea un domador profesional, sentir miedo es inevitable… ¡y necesario!

A lo largo de muchos siglos, hemos creído que las emociones eran obstáculos. En la evolución de la sociedad occidental, el surgimiento del progreso, de la convivencia cívica y de los derechos humanos estuvo sustentado por un discurso racionalista e influenciado en sus modos, en gran parte, por la sociedad victoriana del siglo XIX para la cual las emociones eran muy mal vistas.

Hoy, disfrutamos del progreso cívico alcanzado en los últimos siglos, pero la ciencia también nos muestra que nos equivocábamos al menospreciar las emociones. Somos seres emocionales, incluso mucho antes de que el homo fuese sapiens. Las emociones existen hace millones de años simplemente porque han resultado útiles para la supervivencia. Vivir sin ellas es una sentencia de muerte y la ciencia lo comprende cada vez mejor.


Las emociones surgieron mucho antes que el
homo sapiens. (Fuente: smartplanet)

Las emociones funcionan como un acto reflejo involuntario. Las experimentamos cuando sentimos que algo importante nos está sucediendo o puede suceder. Gracias a la reacción emocional, nuestro cuerpo y nuestra mente se preparan automáticamente para responder a esa situación de la mejor manera posible.

El miedo, por ejemplo, tonifica nuestros músculos para correr con más fuerza y enfoca nuestra mente sólo hacia la fuente del peligro o hacia las posibles vías de escape excluyendo todo lo demás. La alegría ante un hecho positivo nos condiciona a intentar repetir esa situación favorable en el futuro. Y la repugnancia nos impide comer alimentos en putrefacción por más que estemos famélicos evitando así una infección.

Las emociones afectan nuestra manera de ver y pensar el mundo. Está demostrado que las emociones influyen en la atención, en la memoria y en el razonamiento lógico. Veamos cómo lo hacen:

  • En la atención: suele decirse que las emociones nos distraen. Sin embargo su efecto es justo el contrario. Las emociones nos apartan de un pensamiento determinado sólo para hacernos prestar atención a otro que emerge como más importante.
  • En la memoria: nuestro cerebro no está hecho para recordar el ciento por ciento de lo que se le presenta. En este caso, las emociones intervienen en la memoria como un criterio excelente para determinar qué datos recordar.
  • En el razonamiento lógico: creemos que las emociones son perjudiciales a la hora de tomar decisiones. Sin embargo, algunas decisiones podrían tornarse en disquisiciones eternas. En estos casos, resulta más eficaz que intervengan las emociones para poder ser expeditivos.

Un ser como el capitán Spock de la serie “Star Trek”, muy inteligente pero carente de emociones, sólo puede existir en la ficción. De hecho, la selección natural lo habría eliminado mucho antes de llegar a las naves espaciales.

Paul Ekman, catedrático de psicología de la Universidad de San Francisco y uno de los mayores expertos en este tema, ha demostrado que las emociones básicas son universales mediante el estudio de las expresiones faciales. Alegría, miedo, tristeza, ira, sorpresa o repugnancia no serían comunes a la humanidad -y a muchos animales- de no cumplir con una importante función adaptativa. Muchas veces, esas funciones implican también la comunicación del estado emocional y ése es el motivo por el que las expresiones faciales de las emociones básicas son iguales en todas las culturas.

Expresiones faciales de diferentes emociones. (Fuente: smartplanet)

Pero la cara no es la única fuente de información sobre los estados emocionales y el cuerpo también comunica emociones mediante posturas y movimientos. Julie Grèzes es investigadora del Laboratorio de Percepción y Acción del Collège de France e investiga para saber cómo el cuerpo expresa las emociones, un campo sobre el que ha habido menos estudios.

Grèzes se ha dado cuenta de que el cuerpo puede expresar información diferente de la del rostro y que podemos detectar un engaño sólo observando la expresión corporal. En sus experimentos, filman a personas que tienen que levantar una caja sobre la cual se dice que tiene un peso determinado. Los actores son a veces engañados en cuanto al peso de la caja que van a levantar y sus movimientos corporales muestran su sorpresa. “Lo que queremos ver realmente es cómo manifiestan los demás sus emociones e intenciones mediante la expresión corporal. Para ello, eliminamos en los vídeos la expresión facial ocultando la cara de los actores”, explica Grèzes.


Vídeo de los experimentos de Grèzes.

La sorpresa que expresan los cuerpos filmados por la investigadora francesa es una emoción básica y, por lo tanto, innata. Pero el catálogo de las emociones es mucho más amplio que las emociones básicas. A lo largo de nuestra vida, también realizamos un aprendizaje emocional cuando determinados estímulos quedan grabados en nuestro cerebro. Cada estímulo que desencadena una emoción genera nuevas conexiones en el cerebro y, aunque es fácil crear nuevas conexiones, borrarlas es muy complicado. Por eso es tan difícil controlar totalmente nuestras emociones. Este proceso se produce en un nivel cerebral muy primitivo y acontece incluso en animales como los caracoles o la mosca de la fruta.

Las emociones están en lo más profundo de nuestro cerebro. A pesar de haber evolucionado mucho tiempo antes de las civilizaciones, las emociones también juegan un papel fundamental en la vida moderna. Por ello, aprender a gestionarlas es mucho más beneficioso para la vida social que negarlas porque el amplio abanico de emociones está por detrás casi todas nuestras motivaciones.

publicat a http://www.comunidadsmart.es/tematicos_detalle.php?id=57

Un additiu utilitzat per a pinsos animals conté restes radiactives

Oriol Lladó publicat a La malla.cat el 7 febrer del 2006 ( a partir de l’article de Pep Ros a El Temps  titulat Mengem Radioactivitat)

també es pot trobar resenya a terra.org i amb l’analisi del resultat rapportettableauxjanv06-erkimia i també l’entrevista  a RAC1
Un additiu per a pinsos animals comercialitzat per Ercros comercialitza i del qual se’n fabriquen 200.000 tones anuals conté elements radioactius. Aquest compost s’elabora des de 1973 a Flix (la Ribera d’Ebre), a partir de fosforita provinent del Sàhara Occidental que conté urani en el seu estat natural. El cas l’ha destapat la revista El temps, que aquesta setmana publica un reportatge acompanyat de les dades de dos instituts científics de referència a Europa que certifiquen la presència d’aquests elements radioactius. De moment, s’han mobilitzat un seguit d’entitats, entre les quals l’OCUC i Greenpeace, que han denunicat els fets al Tribunal Superior de Justícia de Catalunya. La incògnita és fins a quin punt aquest additiu, que es barreja en el pinso dels animals, pot comportar problemes de salut al consumidor.

Abans de la publicació del reportatge, es va informar les autoritats que poden actuar per redreçar aquesta situació. No obstant, segons el periodista Josep Ros, totes van optar per no fer res. “Aquest fet és el que a mi em genera alarma; no entenc que qui ha de vetllar per la salut dels ciutadans no s’hi hagi fixat fins ara. Si un factor de risc no és imprescindible i és evitable, i aquest és evitable, sens dubte s’ha d’evitar”, va subratllar Ros en una concorreguda roda de premsa al Centre Internacional de Premsa de Barcelona. El periodista entén el reportatge com una “empenta” per fer aquest pas i afrontar, d’una vegada, aquesta situació de risc tot aportat la informació científica i rigorosa que determini fins a quin punt la utilització d’aquest compost en pinsos per a animals pot ser perjudicial per a la salut o no.

De moment, la Generalitat de Catalunya ha pres nota de la notícia, -tal i com surt reflexat en diferents mitjans- però ha advertit que calen més estudis perquè les anàlisis, segons han dit representants del govern, s’han fet amb poques mostres. L’Agència Catalana de Seguretat Alimentària proposarà que el govern de la Generalitat faci estudis radiològics per aclarir la qüestió.

En declaracions a Televisió de Catalunya, que diumenge al vespre ja va avançar la notícia, Ercros ha assenyalat que compleix amb la legislació i que, a més, els fosfats que produeix són qualificats aptes per al consum animal pel Servei de Radioprotecció del Ministeri de Sanitat i Consum. L’empresa, ha volgut deixar clar que el fosfat dicàlcic s’afegeix a alguns pinsos en una concentració inferior a l’1%.

Un risc que no es pot menystenir

La presència d’elements radioactius, com ara el plom 210 i el poloni 210, qualificats com a especialment perillosos, justifica la urgència per a estudiar a fons quina és la dosi exacta que pot arribar fins a les persones. El doctor en Ciències Físiques Pere Carbonell, cap de servei de protecció radiològica pel Consejo de Seguretat Nuclear, ha remarcat que els efectes de les radiacions naturals s’ha de prevenir com les d’origen industrial. “El fet que estiguem parlant de poloni 210 ens fa pensar que estem davant d’un risc que, malgrat sigui amb dosis baixes, no es pot menystenir de cap manera”.

Carbonell va fer aquestes declaracions tot acompanyant l’autor de la notícia, que ha treballat en el reportatge durant un any i que ha hagut de patir, segons va confessar crípticament, la incomprensió dels seus caps -“aquesta història és també la història d’una anomalia informativa”, va dir- i de part d’una part de la comunitat científica. Josep Puig, del Grup de Científics i Tècnics per a un Futur no Nuclear, una entitat clau en la promoció de la investigació, “un conegut laboratori públic del país va declinar fer l’anàlisi de les mostres del producte fabricat a Flix”.

És per aquest motiu, van deixar clar tan Ros com Puig, que es va haver de recórrer al laboratori de la Comissió de Recerca i d’Informació Indpendents sobre la Radioactivitat (CRIIAD) a Valence, França, i en una segon moment a l’Institut de Radioprotecció i Seguretat Nuclear, l’IRSN, amb base a París.

El material fet públic en el reportatge pot tenir, al seu entendre, un abast major. El reportatge i les dades recollides -n’hi ha algunes que no figuren en l’article periodístic, però que han estat enviades a les autoritats competents, van precisar- revelen que no s’ha controlat prou bé l’ús d’una matèria primera radioactiva per a l’elaboració d’un producte que es relaciona amb la cadena alimentària humana.

Això obre preguntes de pes: de quina manera afectarà a la salut de les persones aquest additiu? Quan i com s’estudiarà aquest risc? Quins són els productes finals que el consumidor compra i que tenen la cadena alimentària afectada per aquest additiu? El grup Ercros és només una de les moltes empreses del món -i no és de lluny la més gran- que fabrica aquest additiu amb aquests ingredients: quina repercussió tindrà el que es faci a Catalunya en l’àmbit internacional?

El reportatge Mengem radioactivitat d’El temps, i la polèmica que ha generat, es perfilen com el primer pas per respondre aquestes preguntes.