Arxiu de la categoria: cultura

Justicia i Medicina a Espanya. Cercant models

De las personas que cometen actos realmente abyectos, como estafar a ancianos los ahorros de toda su vida, violar a mujeres o disparar contra los dependientes a los que se hace tumbar en el suelo durante un atraco, se dice a menudo que padecen una «psicopatía» o un «trastorno de personalidad antisocial>>.

extret de Blair y Cipolotti, 2000; Hare, 1993; Kirwin, 1997; Lykken, 1995; Mealey, 1995.

Som un país que a una part d’aquesta gent han rebut indemnitzacions mil·lionaries…  en contes de portar-los al jutge i al metge.

Deía el filòsof Eric Hoffer : «Quan les persones són lliures per fer el que els plagui, normalment s’imiten mutuament».   

Mentre tinguem llibertat, caldrà cercar els models de persones a imitar per poder guiar cap al jutge i al metge aquestes “psicopaties”

De la llibertat i privacitat a Internet. Entrevista a John Perry Barlow

El pais del 6 de novembre de 2011 publica

“Es un momento crítico. Hay que reconocer que la historia de Internet todavía es breve, pero ha hecho posibles movimientos revolucionarios, como los que han surgido últimamente, sin líderes ni ideología. Esto nunca habría sido posible sin Internet. Las grandes corporaciones quieren reducir el debate al tema de la propiedad intelectual, pero lo que está en juego es la libertad de expresión”. Lo afirma John Perry Barlow, personaje clarividente y discreto, cofundador de la Electronic Frontier Foundation (EFF) y autor de la Declaración de independencia del ciberespacio, que cumple 15 años con la misma vigencia de entonces. Barlow ha estado en Barcelona para participar en el tercer Foro Internacional de Cultura Libre.

Su trayectoria empezó en los años dorados del rock como letrista de Grateful Dead, “probablemente el primer grupo de la historia que compartió sus creaciones y realizó campañas de mercadotecnia viral”, apunta Barlow, recordando el movimiento de los deadheads, sus seguidores, que pusieron en marcha redes de intercambios analógicas y caseras y también las primeras comunidades virtuales, organizadas sobre BBS, los tablones de anuncios digitales precursores de las redes sociales actuales.

En 1996, Barlow hizo pública su célebre Declaración de independencia del ciberespacio. “Gobiernos del mundo industrial… En nombre del futuro, os pido que nos dejéis en paz… No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos. No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo”, escribía entonces. Ahora confiesa, “La escribí enfadado y un poco borracho, porque quería que los países reconocieran lo que estaba sucediendo. Sigo convencido de que no sabrían cómo reconquistar la soberanía sobre Internet”, afirma Barlow.

Seis años antes, en 1990, había participado en la fundación la EFF, de la que es director. Una de las grandes batallas de la EFF es la privacidad de los datos. “Yo vivo en un pueblo pequeño donde todos saben todo de todos, así que no me preocupa mucho la privacidad. Me parece un concepto sobrevalorado, pero entiendo que para muchas personas es imprescindible. Además es inconcebible que se comercie con los datos personales”, indica.

A los usuarios que quieren proteger su privacidad de los grandes fagocitadores de datos, la EFF aconseja Tor, una red que oculta toda información sensible del ordenador del usuario, “protegiendo el anonimato y evitando posibles censuras”. “Los protocolos seguros lo son solo en parte. El opuesto de cada verdad es otra verdad. Internet es un excelente instrumento social y otorga una enorme libertad, pero es también un instrumento de control y aislamiento, que te pone en una condición de esclavitud”.

“El punto crucial es la falta de libertad. Cada vez que desde los Gobiernos cierran algo limitan las posibilidades y reducen las habilidades del futuro. Sin embargo también los políticos y las corporaciones dependen de Internet y si van a recortar sus potencialidades, estarán autolimitándose. Es hora de cambiar la forma de pensar: la información no es ni tuya ni mía, es de todos”, concluye con rotundidad.

Un proposta per la millora de l’educació a Espanya. Fer escoles d’elit com els CARs

Cesar Molinas (ántic catedrátic d’Instituto de Enseñanza Media) publica a El Pais del 14 de juny de 2011

En este artículo propongo la creación de un circuito público, exclusivo pero no excluyente, de centros de enseñanza secundaria de excelencia. En primer lugar, aclararé el sentido de alguna terminología que podría dar lugar a equívocos. En segundo lugar, me referiré al problema de las élites españolas y me preguntaré si el sistema educativo podría ayudar a resolverlo. En tercer lugar, pondré al deporte como ejemplo de lo que hay que hacer con la enseñanza. Por último, daré algunas ideas sobre el funcionamiento de los centros excelentes y estimaré cuánto podría costar este proyecto al erario público.

En lo que sigue utilizo los términos “libertad” en el sentido de Kant (Crítica de la razón práctica), “nobleza” en el sentido de Ortega (La rebelión de las masas) y “esfuerzo” en el sentido de Manrique (Coplas a la muerte de su padre). Como debería enseñarse en nuestro Bachillerato, los tres términos se refieren al mismo concepto moral básico y son, en este sentido, equivalentes. Kant nos enseñó que la libertad no surge de ejercer derechos, sino de asumir deberes. No hay libertad sin moral y la persona libre es la que, por consideraciones morales, se obliga. Quien se obliga es noble, dijo Ortega, invirtiendo la convención de que nobleza obliga. Y nobleza es esfuerzo, apostilló Manrique. Más terminología. Un centro educativo de excelencia es aquel que otorga un currículo de una sola línea: “me gradué en Harrow”; “soy Polytechnicien”. Información adicional sobre la persona, en estos casos, es siempre letra pequeña: los centros de excelencia se caracterizan por formar personas libres, nobles y esforzadas, valgan las redundancias. Educan y, para eso, enseñan.

El problema de España no son tanto las masas, embrutecidas en las últimas décadas por una lista interminable de derechos a la que no da sentido obligación alguna, como las élites. Desde hace siglos estas últimas han sido ortodoxas, conformistas, alicortas, satisfechas de sí mismas y reaccionarias. Ortega condensó en unas pocas líneas lo que a Menéndez y Pelayo le llevó 2.000 páginas: “Lo característico de España no es que la Inquisición quemase a los heterodoxos, sino que no hubiese ningún heterodoxo importante que quemar. Cuando por casualidad ha habido algún heterodoxo español importante, se iba fuera, como Servet, y era fuera donde lo quemaban”. El progreso, donde ha ocurrido, siempre ha sido impulsado por élites heterodoxas, inconformistas, ambiciosas, insatisfechas y progresistas. En España han faltado los visionarios que, plantando con firmeza sus pies en el futuro, tuviesen la energía suficiente para estirar de la sociedad. Lo llamativo del caso es que no se les ha echado de menos. “¡Que inventen ellos!”, espetó Unamuno. Así nos va.

¿Puede el sistema educativo contribuir de manera decisiva a generar la nobleza de la que España carece? Es decir ¿puede el sistema educativo formar un número bastante de personas libres, insatisfechas consigo mismas y capaces de estirar de nuestra sociedad hacia el futuro? O sea ¿puede el sistema educativo enmendar el truncamiento moral de la pirámide social española? La verdad es que no estoy muy seguro, pero creo que vale la pena intentarlo.

La transformación del deporte español en las últimas décadas invita al optimismo. Los Centros de Alto Rendimiento (CAR) consiguieron poner a deportistas y atletas españoles en los podios a partir de las Olimpiadas de 1992, rompiendo con la mediocridad de las décadas anteriores. El vuelco que ha dado el deporte de élite español desde esa fecha ha sido tremendo: se han ganado medallas olímpicas, Grand Slams, Tours, copas de Europa y del Mundo… Y no solo esto. El énfasis puesto por los CAR y por centros como La Masía en la formación integral de la persona y en la educación en los valores del esfuerzo, la ambición y la humildad, ha propiciado que los deportistas de élite se hayan convertido en modelo y ejemplo para la sociedad española, especialmente para la juventud. Y hay más. La formación específica de las élites deportivas no ha resultado en un debilitamiento de la práctica del deporte en las categorías inferiores, sino todo lo contrario. La referencia de la élite ha propiciado una verdadera explosión participativa no solo en categorías competitivas juveniles e infantiles, sino también en el nivel popular y familiar. La construcción del vértice de la pirámide ha sido esencial para que en España se haga más deporte, no menos, y se haga mejor. En todos los niveles. Este es el modelo que debería adoptar nuestro sistema educativo.

La enseñanza en España ofrece un panorama desolador que recuerda al mundo del deporte anterior a 1992. En el Informe de Competitividad Global 2010-2011 elaborado por el Foro Económico Mundial para 139 países, la calidad de la enseñanza primaria española ocupa el lugar 93, la calidad de la enseñanza secundaria y profesional el lugar 107 y la calidad de la enseñanza de las matemáticas y las ciencias el lugar 114. Este desastre parece no preocupar a nadie en España, y menos que a nadie a las familias con hijos en edad escolar. Consideran que las escuelas de sus hijos son lo suficientemente buenas, siempre y cuando los hijos del vecino no vayan a una escuela mejor. No hay demanda social en nuestro país para mejorar el sistema educativo, esa es la cruda realidad: la escuela española es el reflejo de la sociedad española. Y viceversa.

La creación de un pequeño número de centros educativos de excelencia públicos en la enseñanza secundaria podría ser un factor decisivo para romper este círculo vicioso. Por tres razones. En primer lugar, porque supondría reproducir un sistema de formación de élites que funciona bien en los países avanzados de nuestro entorno. Sin élites nobles, heterodoxas e insatisfechas, España seguirá yendo en el vagón de cola del progreso. En segundo lugar, porque para aumentar la calidad media de las escuelas españolas es imprescindible aumentar la dispersión en torno a la media. Es la filosofía de los CAR. El vértice de la pirámide es lo único que puede orientar a un sistema educativo desnortado. Y ese vértice, en España, no existe: hay que construirlo. Y, en tercer lugar, porque la envidia -pecado favorito ancestral de los españoles- puede acabar siendo el fulcro sobre el que apalancar la demanda social de mejores escuelas. Si, a pesar de la envidia, consiguieran establecerse centros de excelencia -reto formidable este- la misma envidia se encargaría de presionar para que mejorase la calidad del conjunto del sistema.

Los alumnos de los centros de excelencia deberían aprender, básicamente, a hacerse preguntas y a dudar de las respuestas que obtengan. La gestión de los centros debería ser profesional, al contrario de lo que ocurre ahora con las escuelas públicas, en donde es rotativa entre los profesores del centro, como si fueran comunidades de vecinos. Los directivos serían responsables de los resultados obtenidos y deberían tener una remuneración adecuada. Dado el escaso acervo español en este tipo de educación, sería muy conveniente contar con el apadrinamiento y el control de algún programa internacional de enseñanza secundaria de prestigio como, por ejemplo, la Organización del Bachillerato Internacional (OBI). Esto garantizaría no solo la inspiración y el control de calidad externo, necesarios ambos, sino también la formación continua del profesorado.

Los centros de excelencia deben ser exclusivos, en el sentido de que solo deben admitir a los mejores, pero no deben ser excluyentes, en el sentido de que nadie debe quedarse fuera por motivos económicos. Esto plantea el problema de cuántos recursos públicos serían necesarios para costear estos centros. El coste de un estudiante de Secundaria en un programa de la OBI ronda los 15.000 euros anuales. En España este coste es 6.000 euros, con lo que el coste adicional de la excelencia quedaría en 9.000 euros anuales por alumno. Un sistema de 20 centros con 250 alumnos cada uno repartidos en cinco cursos tendría permanentemente a 5.000 estudiantes en las aulas. El coste anual adicional del sistema sería de 45 millones de euros anuales. Esto equivale al coste de construir cuatro kilómetros de línea de ferrocarril de alta velocidad o a la mitad de lo que cuesta fichar a un Cristiano Ronaldo. ¿Cuáles son las prioridades de España? ¿Un tren que irá semivacío? ¿Ronaldo?

Curiositat africana..

Lola López és antropòloga i està especialitzada en l’Àfrica, un continent “amb més de 2.000 llengües vives” que “et posa davant d’una realitat tan diferent del que serien les pròpies certeses que un pot començar a dubtar de tot”. Arran d’això, va començar a estudiar la diversitat i com construïm la imatge de l’altre a Occident. “Si tinguéssim la capacitat dels africans de mirar els altres amb curiositat però sense classificar-los, seria una revolució”, conclou López.

Declaración de la Associació Catalana de Juristestes Demòcrates contra la impunidad de los crimenes de género de Lesa Humanidad cometidos por el Franquismo

Con motivo de las jornadas “Las Mujeres en la Guerra Civil y en la Dictadura franquista” celebradas en Barcelona los días 13 y 14 de noviembre de 2009, reunidas más de 20 personas expertas de diferentes ámbitos disciplinares, testimonios, represaliadas y con más de 200 asistentes se han examinado las cuestiones relativas al papel de las mujeres de las zonas rebeldes en contraposición a las de zonas republicanas; las mujeres represaliadas por haber sido la 1ª generación de mujeres en ejercer sus derechos y libertades, las mujeres víctimas de los olvidados crímenes de género de lesa humanidad; la mujer luchadora en la movilización política, sindical, antirepresiva; la mujer en la lucha armada y en el frente de guerra; la mujer durante la transición; la mujer como protagonista y única autora de su propia Memoria Histórica y la mujer delante de la falta de actos de reparación y justicia contra el olvido y la impunidad de los culpables.
En base a todo esto formulamos las siguientes conclusiones:
1- Exigimos “Verdad, Justicia y Reparación” para todas las víctimas del genocidio franquista en todas sus formas.
2- Denunciamos, en particular, el completo olvido dentro de la ley de la Memoria Histórica de los crímenes de lesa humanidad contra las mujeres republicanas y que son:
2.1) Vulneración flagrante de la Convención de la Haya de 1898 y de Ginebra de 1929 contra las mujeres combatientes por la II República.
2.2) Detenciones ilegales masivas y sin cargos de mujeres sistemáticamente como represalia por su defensa del régimen democrático republicano o por su simple lazo de parentesco.
2.3) Tortura y trato degradante a las mujeres dentro de las comisarías, prisiones y centros de detención ilegal del franquismo.
2.4) Violaciones y abusos sexuales a las presas y detenidas.
2.5) Vulneración de las condiciones higiénicas, alimentarias y sanitarias reconocidas en los Convenios Internacionales, en particular respecto a las madres lactantes presas y sus bebés, amontonados, durmiendo en el suelo y muchos de ellos dejados morir de hambre y enfermedad.
2.6) Crímen de Persecución, depuración de los cargos publicos y de ejercer profesiones liberales, así como privadas de ejercer cualquier trabajo. En consecuencia, estigmatizadas y condenadas a la marginación social.
2.7) Desaparición forzada de menores sustraídos de los brazos de sus madres presas, para ser entregados a familias adeptas a la dictadura. Éste continúa siendo el mayor caso vigente actualmente, a nivel europeo, de vulneración de los Derecho Fundamentales de las mujeres en la esfera de la maternidad y de desaparición infantil, expresamente contrario al Convenio Europeo de los Derechos Humanos y la Convención Internacional para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la Mujer.
3- Reclamamos al Gobierno español la apertura de una “investigación oficial efectiva e independiente” de todos sus crímenes, tal y como exige el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que conduzca al esclarecimiento de los hechos y el enjuiciamiento penal de sus responsables.
Para todas las mujeres represaliadas por el franquismo:
ÉSTE ES NUESTRO MEJOR HOMENAJE.