La inteligencia: ¿qué es y cómo estimularla?

un altre article de: Javier Abellán
Psicólogo clínico infantil
Centro de Servicios Infantiles y de Familia -Cisf-
javierao@cisf.es

Los hijos y las hijas tienen la obligación de superar a madres y padres en todos los aspectos. Desde que el mundo es mundo la evolución ha sido constante y positiva. Un medio cambiante obliga a los individuos a adaptarse para sobrevivir, y dentro de nosotros está la potencialidad de responder a las nuevas demandas del entorno. Piense en cómo nuestros hijos manejan los ordenadores y navegan por Internet con la misma soltura que  antaño jugábamos al parchís.

Piense en la paradoja que supone que nuestra prole acabe superándonos cuando nosotros somos sus hacedores (en realidad educadores). La salida al intríngulis es simple: son ellos y ellas los que se hacen a sí mismos, los que se enseñan a sí mismos. A las personas que nos dedicamos a educar tan sólo nos corresponde facilitarles los medios para que ellos dispongan de lo necesario para crecer, y esto es así porque la naturaleza ya ha dispuesto un programa adaptativo en su cerebro. El cerebro se hace a sí mismo y lo hace adaptándose a las condiciones que encuentra en su entorno. Viene siendo así desde hace ochenta y dos mil generaciones.

Si bien la información que contiene el cerebro en el primer momento es cero, todo está dispuesto para que cada experiencia se escriba en las neuronas de manera que en unos tres años un niño o una niña ya dispone de información decisiva para toda su vida. A esto le llaman aprendizaje psico-motriz. Para ello es necesario que el individuo se mueva y experimente emociones en su interacción con el espacio físico, con el tiempo que transcurre, con los objetos inertes y con el entorno social y humano.

Podemos definir la inteligencia, a la luz de las neurociencias, como la capacidad de una enorme red neural, que “pesca” todo lo que incide sobre ella. Los conceptos que “pesca” se escriben como memoria y constituyen lo aprendido (aprehendido). Para hacernos a la idea de la complejidad de esta red pensemos en cien mil millones de unidades neuronales, cada una de las cuales tiene una media de conexión con seis mil vecinas. En cada ocasión que un concepto accede a la red unos cuantos millones de neuronas se acostumbran a comunicarse de una determinada forma con sus vecinas, estableciendo un “peso de conexión” que al principio es muy débil, pero que poco a poco se consolida como una relación estable de vecindad. El resultado es que al cabo de múltiples experiencias con ese concepto, este ha pasado a formar parte de la estructura orgánica de nuestro cerebro, y la vez siguiente en que se identifica provoca una activación de esas unidades neurales específicas que lo guardan en su memoria y que lo han aprehendido. El concepto “a” ilumina la red /a/ y el concepto “b” ilumina la red /b/, y así sucesivamente; con la ventaja de que casi todos los conceptos están relacionados a fuerza de compartir unidades neurales en sus respectivas redes de activación. De ahí que cuanto más se sabe más asociativo se es.

Piense en las consecuencias que de esta comprensión del funcionamiento del cerebro se pueden derivar para hacer una mejor estimulación de la inteligencia. La primera será la llamada “ley del empezar pequeño”, es decir, que la relación de vecindad entre neuronas no se alcanza de golpe, sino después de multiples experiencias que van sumando mayores “pesos de conexión”. Nos toca por lo tanto, tener paciencia y no esperar que se sepan las cosas a la primera. De hecho parece que olvidaran lo que tan primorosamente les acabamos de “enseñar”, provocándonos una frustración que podemos acabar revertiéndoles negativamente. Nos comprometemos desde ahora a respetar sus tiempos, a ser creativos con nuestras propuestas de actividad y a dosificar el trabajo en sesiones cortas pero abundantes. Los guisantes son redondos y el círculo también, unos toman vida en la cocina y otros en la ficha del cole: experiencias distintas que van al mismo concepto, que iluminan la misma red.

Para acercarnos a una segunda consecuencia debemos pensar en el procedimiento que la propia naturaleza del cerebro aplica para fijar o codificar la memoria. La huella de memoria es física, pero el aparato codificador-descodificador es psicológico. Piense en cómo un gran susto bloquea la memoria o en cómo el recuerdo de algo que tenemos “en la punta de la lengua”, se produce cuando nos olvidamos que queremos recordarlo, y precisamente cuando notamos que nos llega, identificamos un “color” o “aroma” emocional que ya nos anticipa que estamos cerca de rememorarlo. Note de esta forma introspectiva la importancia que las emociones tienen sobre el establecimiento de las relaciones de vecindad entre las neuronas. Ahora ya adivina que para ayudar al aprehendizaje además de tener paciencia y ofrecer experiencias motivantes, deberá usted velar porque sus educandos no se bloqueen emocionalmente, y sientan la dicha de satisfacer sus limitadas expectativas. Piense que a los niños y las niñas les encanta aprender, no arruine sus iniciativas, acepte sus resultados y disfrute con ellos en el próximo y último párrafo.

Barrio Sésamo es el programa de televisión más inocuo para la infancia y el que más nos ha enseñado a padres y madres. En una investigación longitudinal, años después de la primera edición del programa, se compararon las calificaciones académicas de escolares que siguieron cada día los episodios, con las notas de los que no lo hicieron. El resultado fue descorazonador para los productores de Barrio Sésamo. No había diferencias significativas entre los resultados de uno y otro grupo. Sin embargo los padres aprendimos mucho de ese fracaso, ya que un reducido grupo de niños y niñas eran más inteligentes que los demás; y no eran otros que quienes habían “jugado” a ver Barrio Sésamo en compañía de sus progenitores. Piense en la tercera consecuencia de nuestra reflexión. Puede llamarla “ley de acompañamiento”. Acompañe a sus retoños a disfrutar de la aventura del conocimento. Disfrute.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s